LAS PERLITAS: EL POSTEO DE FRIGERIO, LA MONEDA DE 1 PESO DE MARCHABALO, LA CAMISETA DE RIVER Y LA LLAMADA DE MACRI

Los momentos fuera de agenda y distendidos de la visita del ministro del gabinete nacional a la ciudad de Trenque Lauquen

La visita de Rogelio Frigerio a Trenque Lauquen dejó anécdotas y momentos curiosos que combinaron la política, la pasión futbolera y la tradición, fuera de la agenda protocolar…

Ni bien llegó el ministro recibió regalos: bombones y un cuchillo, de manos del intendente Miguel Fernández, quien parece no ser muy supersticioso. Ni lerdo ni perezoso, entre risas, Frigerio pidió una moneda; y rápido de reflejos el Secretario de Gobierno, Gustavo Marchabalo, le entregó una moneda de 1 peso, que Frigerio le dio a MF. Es que la cultura popular, desde tiempos remotos, dice que los cuchillos no se regalan. En caso de hacerlo, se cree que se avecina una pelea. Por tal razón “se vende” por una moneda. Frigerio cumplió con la tradición, por las dudas…

Luego, en el despacho, MF y Frigerio se abrazaron a la camiseta de River que el intendente tiene en el despacho desde hace un tiempo. Los dos coinciden en la pasión por el Millonario. Y MF tiene una camiseta autografiada por todos los jugadores del plantel campeón de la última Copa Libertadores. Frigerio suele ir a la cancha, cosa que en menos proporción también ha hecho MF.

Más tarde, en la recorrida por las obras barriales, el ministro se prestó para fotografiarse con vecinos que se acercaron al lugar. Una de esas fotos, en la que se muestra con la dirigente radical Nora Arbio en medio de risas cómplices, la posteó en horas de la tarde en su cuenta de Twitter, que tuvo muchas réplicas, entre ellas la de la senadora provincial Felicitas Béccar Varela, quien también estuvo en Trenque Lauquen.

Finalmente, cuando se desarrollaba la reunión ampliada de dirigentes, funcionarios nacionales, provinciales, legisladores e intendentes en uno de los salones del hotel de la rutas 5 y 33, el ministro Frigerio tuvo que interrumpir a una de las dirigentes que le dirigía la palabra cuando tuvo que atender el teléfono. Es que al mirar la pantalla del celular advirtió que era el mismísimo presidente de la Nación, Mauricio Macri, lo estaba llamando. Interrumpió la charla con cortesía, salió del salón, atendió a Macri, y al rato volvió y retomó la charla… No se demoró mucho…