El juez de audiencia de Santa Rosa (La Pampa), Andrés Olié, condenó al comisario Cristian Martín Galván a un año y tres meses de prisión en suspenso por el delito de abuso genérico de autoridad. Se trata del policía que hizo trabajar a los detenidos en la fiesta de su casamiento

Además, Galván fue inhabilitado de forma especial para ejercer cargos o empleos públicos durante dos años y seis meses. La investigación determinó que cuatro presos detenidos en la subcomisaría de Lonquimay colaboraron en la celebración.
La sentencia estableció que, durante dos años, Galván deberá fijar domicilio y someterse al control del Ente de Políticas Socializadoras debido a la condicionalidad de la pena. Asimismo, se notificó la resolución a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas.
El fallo se basó en pruebas reunidas durante el juicio oral. Olié consideró acreditado que Galván, jefe de la subcomisaría de Lonquimay en ese momento, solicitó a Manuel Urrutia, Claudio Araneda, Denis Álvarez Pérez y Oscar Dante Sánchez —personas privadas de libertad— colaborar en el pub Veneto para distintas tareas durante el almuerzo de su casamiento. Los detenidos permanecieron en el lugar entre las 9 y las 18.

La pena coincidió con el pedido del fiscal general Guillermo Sancho, quien consideró probada la acusación. La defensa, representada por Alberto Emanuel Morales y Marcos Bertolotti, había solicitado la absolución del inspector por el beneficio de la duda.
Según consta en la sentencia, la jueza de ejecución Marisol Rodríguez, a cargo de la supervisión de los detenidos, informó que ninguno de ellos poseía autorización ese día para realizar diligencias fuera de la dependencia.