Los 4 motociclistas sindicados como participantes de la picada sobre la ruta nacional N° 5 donde murió el joven Nicolás Agustín Guiyelo (19 años) están siendo sometidos a juicio en el Juzgado Correccional N° 1 acusados del delito de homicidio culposo agravado en ocasión de una prueba ilegal de velocidad, con una pena máxima prevista de 3 años de prisión e inhabilitación especial para conducir, y lesiones culposas. En tanto que eventualmente se los podría juzgar por homicidio por dolo eventual, una figura más gravosa que es la línea que sigue el abogado del particular damnificado (familia de la víctima fatal).

Por las audiencias en la sede del Juzgado a cargo del magistrado Juan Martín Garriz ya pasaron 23 testigos en cuatros jornadas, entre ellos efectivos policiales, una perito en rastros, un testigo experto y un perito accidentólogo, presentado por parte de uno de los imputados.
Las próximas jornadas iniciarán hoy 21 de mayo y continuarán el 22, 27 y 28 de este mes. Está previsto que el último día sea destinado a la exposición de los alegatos presentados por las partes.
Restan testimonios de particulares y cuatro peritos oficiales: dos accidentólogos, un planimétrico y un perito en espectrometría de infrarrojo. Además, quedan por pasar por los estrados los testigos que presentaron las defensas.

Del lado de la familia de la víctima, la investigación fue llevada adelante por la fiscal Karina Talarico, titular de la UFI Nº 4. En tanto que Mario Martín acompaña como letrado del particular damnificado.
Los acusados tienen cada uno su defensa particular: Rafael Cancelo es el defensor de David Morel, María Elena Maya de German Vergniaud, Mariano Iribarren de Juan Torres y Sebastián Matheus, Patricio Núñez y Darío Saldaño son los defensores de Juan Román Godoy.
EL MARCO DEL DELITO Y LA PENA

El pedido de la fiscalía se basa en el artículo 193 bis del CP donde se estipula que “será reprimido con prisión de seis (6) meses a tres (3) años e inhabilitación especial para conducir por el doble del tiempo de la condena, el conductor que creare una situación de peligro para la vida o la integridad física de las personas, mediante la participación en una prueba de velocidad o de destreza con un vehículo motor, realizada sin la debida autorización de la autoridad competente”.
LOS HECHOS QUE SE INVESTIGAN
De acuerdo a la investigación, se sospecha que el 20 de diciembre de 2021, cerca de la 1:00 de la madrugada, los imputados Germán Vergniaud, David Alejandro Morel, Juan Pedro Román Godoy y Juan Torres participaron de una prueba ilegal de velocidad en motos circulando por la ruta nacional N° 5, a la altura del ingreso a la planta láctea de La Serenísima (RN5 km. 444,5), actuando como un bloque y circulando a exceso de velocidad sin respetar las distancias entre ellos ni las normas de tránsito, y sin las luces reglamentarias.
Esta circunstancia de conducción negligente, de acuerdo a la hipótesis de la fiscalía, aumentó el peligro y riesgo también para terceras personas.

Cuando el bloque de motos que circulaba a gran velocidad por la RN 5 llegó a la altura del cruce con la calle Llambías, uno de los motociclistas embistió a la Suzuki 100 cc. que subía a la ruta y era conducida por Luciano Guiyelo. En esa moto viajaba también su hermano Nicolás, quien producto del impacto finalmente falleció, según la imputación.
El hecho fatal, además, tiene como agravantes que ese mismo día dos motos fueron escondidas: Una en un domicilio particular y la otra entre los pastizales a la vera de la traza de la ruta. Finalmente fueron halladas por los agentes policiales que investigaron en los primeros minutos el caso.