El relato de la “cocina” del último gran proyecto municipal orientado a mejorar la calidad de vida de los vecinos. ¿Cómo fue? ¿Qué se buscaba? Anécdotas de un plan que marcó los lineamientos de Trenque Lauquen a futuro y que fue vanguardista para su época
A 8 años del fallecimiento de Jorge Alberto “El Gordo” Barracchia recordamos la última gesta y su gran sueño: la ciudad satélite o, como se la conoce ahora, la ampliación urbana. Los aspectos desconocidos de un proyecto que marcó los lineamientos de una política de tierras que es reconocida en la actualidad en distintos puntos del planeta y por parte de organismos y gobiernos más allá de los límites de Argentina.
Los secretos, la rosca y las anécdotas que rodearon la génesis de una iniciativa revolucionaria para su época, en la que pocos creían y que muchos rechazaban. Como verdadero adelantado a su tiempo que fue, Barracchia dejó sembrado para el futuro el crecimiento de Trenque Lauquen y agendó para la gestión pública una política de cómo crecer y cuidar el erario público en beneficio de las poblaciones.
El arquitecto Jorge Prieto, quien acompañó al Gordo en esos momentos cruciales de la historia política, relata de primera mano la “cocina” de aquellos momentos donde se empezó a usar el término “plusvalía”, en un texto a pedido de DATATRENQUE.
Por Jorge O. Prieto / Arquitecto
“El comienzo de la revolucionaria política de tierras de Trenque Lauquen tiene un inicio con un fuerte componente dramático ya que resultó ser que nos habían otorgado 426 viviendas del plan Procrear y no teníamos tierra donde construirlas ni plata para comprar. En ese momento de tensión, la idea de plusvalía urbana empezó a revolotear y consolidarse durante varias horas de viaje.
El modelo desarrollado en Trenque Lauquen, muy particular, generó una manera de planificar el desarrollo de la ciudad basado claramente en la economía de urbanización dejando de lado el planeamiento estratégico tradicional con fuerte componente académico y comprobada ineficiencia al momento de ser aplicado.
La política de tierras significó el completamiento a un esquema de desarrollo territorial que definió un combo muy positivo en términos de desarrollo físico de la ciudad. A eso, se le sumó lo ya logrado: la extensión de redes de infraestructura, a la construcción de importantes edificios de equipamiento urbano, (salud, educación, cultura, deportes etc.) a las obras y programas de mejoramiento ambiental, (terminación y puesta en marcha de la planta de tratamiento de efluentes cloacales, y programa de tratamiento de residuos sólidos urbanos PROLIM, la construcción de importante cantidad de viviendas y a los sistemas de mantenimiento y prestación de servicios públicos.
Una de las características más importantes se daba en el hecho de que las obras se ejecutaban por administración, pudiendo así bajar sustancialmente los costos. Se estableció que iban a ser financiadas por los vecinos que destinarían parte de sus ahorros a mejorar su calidad de vida y a la vez generando un circuito económico en las arcas municipales que derivó, entre otras cosas, en la creación de empleo genuino.
La política de tierras se inició con un nuevo plano para la ciudad (nuevo código urbano) que básicamente pasó tierra rural a tierra extra urbana y tierra extra urbana a área residencial lo que permitía a los propietarios de las mismas poder lotear con los consecuentes beneficios económicos que significa de buenas a primera tener decenas de lotes para la venta producto no del esfuerzo personal sino de la acción y gestión del municipio que por esta tarea se queda con el 12 % de los lotes generados al propietario de la tierra (plusvalía).
La ampliación urbana así definida jurídicamente por ley (8912) y redefinida por Jorge Barracchia como ciudad satélite fue una vuelta de tuerca más en la política de tierra ya que el municipio compró tierra rural a su valor como tal en el sector norte de la ciudad, único sector por otra parte de posible crecimiento de la ciudad dado el bloqueo que la misma tiene en otras orientaciones producto de rutas nacionales o instalaciones complementarias difíciles de remover.
Siendo entonces de este modo el municipio el propietario de la totalidad de los lotes urbanizados disponiendo libremente su uso, ya sea para construcción de viviendas o venta regulando a la baja el valor de mercado.
La idea original que sustentaba económicamente el proyecto contaba con un fuerte componente inmobiliario que se basaba en comprar una hectárea de tierra rural que en ese entonces se pagó 11000 dólares y sacar de ella 22 lotes que vendiéndose muy baratos para entonces a 10000 cada uno permitía recaudar una diferencia con la que se podría construir infraestructura y edificios de equipamiento comunitarios como, jardín, escuela, sala de primeros auxilios etc.
Esta idea fue desvirtuada por futuras administraciones no por mala intención sino por groseros errores de planificación que no vienen al caso pero que dificultan en la actualidad seriamente la sustentabilidad económica del proyecto y la calidad ambiental del mismo.
La política de tierras aplicada en Trenque Lauquen como parte de un planeamiento territorial urbano fuertemente vinculado a la gestión de gobierno, a los tiempos de la política, con sustentabilidad económica y un desarrollo ambiental ejemplar dio como resultado una ciudad que nos llenó de orgullo habitar.
Hoy se cumple un año más de la muerte de un hombre que es recordado por los ciudadanos por su honestidad, su inteligencia y su asombrosa capacidad para transformar por la positiva la realidad de nuestra comunidad pero no puedo dejar de mencionar que estas realizaciones son reconocidas por los más importantes planificadores territoriales de Argentina, que se ha hecho mención a las mismas en mesas de debate en HÁBITAT III (Quito Ecuador 2016) encuentro que cada veinte años organiza Naciones Unidas (ONU), que el Lincoln Institute of Land Policy una de las instituciones más prestigiosas a nivel mundial en temas de política de suelo con representación en 150 países y sede en Cambridge, Massachusetts ha tomado a Trenque Lauquen como ejemplo a seguir en América Latina.
Estas menciones las realizó al solo efecto de valorar en su verdadera dimensión la jerarquía y trascendencia de un intendente y consecuentemente de una gestión que difícilmente pueda ser igualada.