La jueza de Garantías N° 1, Anastasia Marqués, otorgó la libertad al denominado “sátiro de los patios” que estaba alojado en la Comisaría de América, la ciudad donde cometió una seguidilla de hechos asolando a mujeres solas al ingresar a las viviendas para hacer exhibiciones obscenas.

La magistrada resolvió, en un mismo acto judicial, aplicar la detención del depravado sexual y, luego en simultáneo, darle el beneficio de la excarcelación por lo que las autoridades policiales fueron informadas mediante un escrito que debían dejarlo en libertad.
El fiscal Manuel Iglesias, que trabajó el caso junto a efectivos policiales de la localidad, había pedido la conversión de la aprehensión en detención, especialmente apoyado en la gran cantidad de denuncias contra el mismo sujeto donde las víctimas describían siempre el mismo modus operandi.
Recordemos que días atrás un depravado sexual que está sindicado en cerca de unas 10 denuncias policiales por los delitos de violación de domicilio y exhibicionismo obsceno fue capturado en la ciudad de América luego de meterse en el domicilio de una mujer que estaba sola, ingresar al patio, bajarse los pantalones y mostrar sus genitales, un procedimiento que venía repitiendo desde hacía largo tiempo en otras casas a donde ingresaba siempre sin el consentimiento de los propietarios.

Según pudo saber DataTrenque de fuentes judiciales y policiales, el depravado fue identificado como Luis Vicente Aguirre, quien fue capturado luego de que al intentar repetir el acto en una vivienda ubicada sobre la calle España en horas de la noche, fuera descubierto en pleno movimiento por los vecinos de la víctima, quienes le gritaron para que se fuera del patio de la casa y debió huir raudamente.
Con la identificación de sus características fisonómicas aportadas por los testigos más los indicios de los casos anteriores, la policía de América salió en su búsqueda y logró atraparlo y ponerlo a disposición de la Justicia.
El sujeto fue aprehendido y ahora el fiscal Manuel Iglesias, titular de la UFI N° 5, pidió su formal detención, considerando además una conducta delictiva que parecía no tener fin con una gran cantidad de casos denunciados previamente, todos con el mismo modus operandi. Pero finalmente quedó en libertad este miércoles.
Aguirre se movía en bicicleta por la ciudad y ya había entrado a varios patios, en algunos casos cuando las mujeres estaban solas, sin la presencia de sus parejas o familiares; y en otros en domicilios habitados por mujeres que viven solas.
Aguirre, soltero y de 43 años de edad, está acusado de los delitos de “violación de domicilio y exhibiciones obscenas”.