“¡Encontramos un nuevo nieto!”. Con esas palabras las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron la restitución de la identidad del nieto 138 tras su apropiación por la dictadura cívico-militar.
Cerca de las 14, con Estela de Carlotto a la cabeza, la entidad de Derechos Humanos dio detalles del caso en una conferencia de prensa realizada en el auditorio de la Casa por la Identidad del Espacio Memoria y Derechos Humanos, en la ExEsma.

De acuerdo al comunicado que leyó Carlotto, el nieto 138 es hijo de Marta Enriqueta Pourtalé y Juan Carlos Villamayor, secuestrados y desaparecidos de su domicilio en la ciudad de Buenos Aires el 10 de diciembre de 1976, cuando Marta estaba embarazada de ocho meses y medio. Ambos militaban en Montoneros, y de acuerdo al informe de Abuelas, “la pareja fue vista en el centro clandestino de detención ESMA, que funcionó en este predio, donde posiblemente se haya producido el nacimiento del nieto 138”.
El hombre de 48 años, que fue anoticiado de su verdadera identidad el jueves 26 de diciembre por el juez federal Daniel Rafecas, es abogado al igual que su hermano mayor (que contaba con 4 años de edad cuando desapareció su mamá y su papá, que no era el progenitor biológico pero le había dado su apellido).
Este adulto que tiene casi medio siglo de existencia manifestó sorpresa y conmoción, pero también el deseo de hacer lo posible para que sus familias biológicas pudieran al fin sentirse mejor; su hermano que vive en España, de 52 años, dijo que adoraba a las Abuelas, que para él son «el orgullo nacional». Tiene toda la razón, el trabajo heroico de Abuelas de Plaza de Mayo, hoy nutrido por muchos jóvenes, algunos nietos recuperados y otros que se acercan por vocación de Memoria, Verdad y Justicia, nos deja tan bien parados en la comunidad internacional como pocas otras acciones de argentinos y argentinas.
La investigación del caso inició en 1988 con la presentación de una denuncia. Desde 1999, la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDi) trabajó en el grupo Villamayor-Pourtalé para que el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) incorporara las muestras de la familia. Al mismo tiempo, un joven convocado por la Justicia dio su muestra de ADN en el marco de la causa 198/2000.
Este jueves, el juez Daniel Rafecas, titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 3 de CABA, le informó al nieto 138 los resultados. La presidenta de Abuelas destacó que la importancia de la CoNaDi y el BNDG para la resolución del caso.