Uno es en provincia de Buenos Aires, el otro en Capital. Aún se desconoce la fuente de infección. Piden verificar los estados de vacunación. Y vacunar. Extreman medidas de seguridad
El Ministerio de Salud de la Nación emitió un alerta epidemiológica al confirmar dos casos de sarampión en bebés de 5 y 6 meses, uno en Capital Federal y otro en Provincia de Buenos Aires; y pidió que se verifiquen los estados de vacunación para proteger a toda la población, en especial a lo menores de un año que no pueden vacunarse contra este peligroso virus.
En los dos casos confirmados oficialmente, ninguno de los dos podía vacunarse (la primera dosis de vacuna se aplica al año de vida) y tampoco habían viajado. Según el comunicado, se encuentra en marcha la investigación para determinar la fuente de infección.
En la Argentina, el último caso de sarampión endémico se registró en 2000. Desde entonces, solo hubo 32 casos importados. Los últimos tres ocurrieron en la Ciudad: dos fueron importados y uno relacionado con una persona que había viajado al exterior.
¿Qué hay que hacer?
Verificar el estado de vacunación.
Los chicos de 12 meses a cuatro años deben tener aplicada una dosis de vacuna triple viral (sarampión-rubéola-paperas).
Mayores de cinco años deben tener dos dosis de vacuna con doble o triple viral después del primer año de vida.
Los nacidos antes de 1965 no necesitan vacunarse porque son considerados inmunes.
Los que nacieron después de 1965 deben verificar el carnet de vacunación y, si no lo tienen o no se acuerdan, hay dos posibilidades: hacerse un análisis de sangre para verificar si tienen anticuerpos y son inmunes, y en caso contrario, vacunarse.
Para los bebés menores de un año, en esta situación no hay que cambiar ninguna recomendación.
El del sarampión es un virus muy contagioso y muy transmisible. Puede permanecer dos horas en el aire en ámbitos cerrados. Nueve de cada 10 personas susceptibles, si están en contacto con un portador, lo adquieren.
Los primeros síntomas son fiebre, manchas rojas en la piel, y lo que se conoce como “triple catarro” (conjuntivitis, rinitis y bronquitis). Puede tener complicaciones graves, como neumonía viral, sobreinfección bacteriana y encefalitis.