Una nueva modalidad de estafa con delincuentes que simulan ser empleados de un servicio de mensajería y paquetería comenzó a afectar a víctimas en la ciudad, de acuerdo a relatos conocidos por DataTrenque.

Según los relatos a los que tuvo acceso DataTrenque, el engaño se inicia con una llamada a través de WhatsApp desde un perfil que utiliza el nombre y el logo de la empresa de mensajería, correo y paquetería Andreani, con el objetivo de generar confianza en la víctima.
Al atender, el estafador se presenta como supuesto representante de la empresa y explica que se está comunicando para coordinar la entrega de un envío. A partir de allí, desarrolla una conversación con distintos detalles para darle mayor credibilidad al contacto y realiza preguntas relacionadas con la supuesta entrega, como si la persona estará en su domicilio y otros datos.
En un determinado momento, el delincuente le informa a la víctima que necesita un código para poder retirar o recibir el paquete. Para hacerlo aún más convincente, puede preguntarle si tiene una lapicera y papel para anotarlo o si prefiere recibirlo directamente por mensaje.

El punto clave de la estafa ocurre cuando el delincuente solicita que la víctima le dicte o repita en voz alta el código recibido. En realidad, ese código no está relacionado con ningún envío: se trata del código de verificación que WhatsApp utiliza para registrar una cuenta en otro dispositivo.
Al obtener ese código, los estafadores pueden intentar tomar el control de la cuenta de WhatsApp, acceder a información y contactos y utilizar la identidad de la víctima para continuar con el engaño, solicitar dinero a familiares y conocidos o llevar adelante otras maniobras fraudulentas.
Por eso, ante cualquier llamada de estas características, es fundamental no compartir códigos de verificación, contraseñas ni información personal. Ningún supuesto servicio de entrega necesita que el usuario dicte por teléfono el código de seguridad de su cuenta de WhatsApp.
También se recomienda prestar especial atención a llamadas o mensajes inesperados que utilicen logos de empresas reconocidas para generar confianza. Ante cualquier duda sobre un envío, lo más seguro es verificarlo por los canales oficiales de la empresa, sin utilizar los datos de contacto proporcionados por quien realiza la llamada.