El ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak, preocupó días pasados al calificar como “desquiciante” la probable epidemia de dengue que se avecinará en el próximo verano. Minimizó luego el término, aduciendo que se refería a la ausencia de una política nacional en la materia, lo cual derivará en que cada provincia siga sus propios criterios de vacunación y se pierda así coordinación en el abordaje del virus.

Kreplak aseguró, no obstante, que es alta la probabilidad que la próxima epidemia del dengue sea “muy grave”, y por eso es imprescindible que haya una conducción nacional – hasta hoy ausente – respecto del tratamiento de la enfermedad para el próximo período de calor.
Específicamente se refirió a la decisión de encarar con efectividad la vacunación, ya que eso varía según qué grupos etarios le correspondería a cada provincia, teniendo en cuenta que son distintos según la jurisdicción de que se trate. Por eso, en cada lugar cambian los criterios por falta de unicidad en la indicación de la vacunación, que debiera ser una responsabilidad nacional.
Sostuvo en igual dirección que por esta última circunstancia va a hacer que sea más difícil aún la eficacia de las políticas de prevención, porque nadie sabe exactamente cuál le corresponde en su distrito.
DESCACHARREO

Es necesario remarcar que el dengue se transmite por un mosquito que es domiciliario, que se cría en cada casa, por lo que absolutamente imprescindible, como tarea de prevención inicial, el descacharreo, es decir, eliminar todos los recipientes que puedan acumular agua, como latas, botellas, neumáticos, macetas, etc.
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes, conocido como el mosquito “hogareño” por sus hábitos domiciliarios. Es de color oscuro con franjas y manchas blancas y se cría en recipientes con agua. La incidencia del dengue ha aumentado dramáticamente en las últimas décadas, con estimaciones de 40% a 50% de la población mundial en riesgo de contraer la enfermedad en áreas tropicales, subtropicales y, recientemente, en más templadas.
VACUNA
Desde noviembre pasado la vacuna tetravalente contra el dengue ya está disponible en Argentina, pero solo de forma privada, y con un alto costo, lo que resulta imposible para una parte importante de la población su compra en farmacias. Por ello, debería ser incluida dentro del calendario nacional de vacunación, a fin de que resulte gratuita para todos, y ser aplicada en los establecimientos públicos.
Esta vacuna que protege contra los cuatro serotipos de dengue se aplica en dos dosis con un intervalo de tres meses. Dos semanas después de la primera dosis ya se establecen anticuerpos. De ahí, que las autoridades nacionales deberían extremar la posibilidad de incluirla en el calendario nacional, así evitar una epidemia con una vacunación masiva, que el año pasado ya se insinuó como muy seria. Los tiempos corren, y las temperaturas más cálidas, propicias para el desarrollo del mosquito, no tardarán en llegar.