Después de días difíciles, de incertidumbre y de una lucha que mantuvo en vilo a toda una comunidad, Amparo Saganía, “Ampi”, dio un paso enorme en su recuperación: recibió el alta médica y dejó el sanatorio para comenzar una nueva etapa para estar cada día mejor, más cerca de su familia y en su casa en Trenque Lauquen.

Ahora, junto a su mamá, se encuentra en un hotel de Buenos Aires que les había sido asignado a través de la obra social desde el momento en que Ampi ingresó al sanatorio. El regreso a casa podría concretarse en los próximos días.
La idea es que Amparo pueda tomarse un tiempo para adaptarse nuevamente a estar fuera del hospital antes de emprender el viaje, que será de varias horas en colectivo. Ahora, su mamá busca que pueda descansar, recuperar fuerzas y acostumbrarse de a poco a esta nueva realidad antes de volver a su hogar.
En un primer momento, la posibilidad era que Amparo continuara su recuperación en un centro de rehabilitación de Buenos Aires, donde pudiera realizar sus terapias mediante una internación. Sin embargo, la evolución que mostró durante los últimos días llevó a los médicos a considerar que podía continuar el tratamiento en su casa.
Entre las indicaciones médicas se encuentra la fisioterapia, mientras que su mamá deberá coordinar con el pediatra de la niña los pasos a seguir y evaluar si, más adelante, será necesario incorporar otras terapias de acuerdo con su evolución.

En medio de este proceso, hay pequeños gestos que se convierten en enormes motivos de alegría. Amparo sigue dibujando, una actividad que la acompaña durante sus días y que se transformó en una manera de expresar su cariño: hizo dibujos para todo el mundo. También muestra buena predisposición para tomar la medicación que deberá recibir durante, al menos, los primeros tres meses.
El camino de recuperación continúa, pero Ampi ya dio un paso enorme: está más cerca de su hogar, de sus afectos y de esa vida cotidiana que, después de tantos días difíciles, vuelve a sentirse un poquito más cerca.