Ampi Saganía ya está en su casa de Trenque Lauquen, rodeada de su familia y sus afectos, y comenzó una nueva etapa de recuperación luego del accidente que obligó a trasladarla al Hospital Güemes, donde recibió atención especializada. Tras recibir el alta, la niña regresó a la ciudad para continuar con el tratamiento y seguir de cerca su evolución.
En esta etapa, el plan de recuperación incluye controles con su pediatra, kinesiología motora y terapia ocupacional. Además, comenzará a recibir clases con una docente domiciliaria, ya que por el momento no podrá regresar a la escuela, y continuará con la medicación indicada por los especialistas que la atendieron en el centro de salud.

“La estamos cuidando mucho, pero ella va bien, la notamos muy bien, por suerte mejorando cada día un poco más”, contó su mamá, Sofía Delbueno, a DataTrenque.
La madre también destacó la alegría de Amparo por haber podido volver a su hogar y retomar, de a poco, algunas de sus actividades cotidianas. “Está re contenta de estar en casa y está pudiendo retomar parte de sus actividades como el taller de Cocineritos, que es un grupito reducido”, relató.
Amparo, de 8 años, sufrió un traumatismo de cráneo en un accidente de tránsito ocurrido en la ciudad, que por su gravedad requirió un traslado al Sanatorio Güemes de la Ciudad de Buenos Aires para recibir atención de mayor complejidad.
Durante su internación, la niña mostró avances progresivos, lo que permitió que los profesionales decidieran que pudiera continuar el tratamiento en Trenque Lauquen.
El próximo control será en enero en CABA para realizarse una nueva resonancia magnética y evaluar cómo evoluciona con la medicación. Según explicó Sofía, no se descarta que más adelante sea necesaria una operación u otro procedimiento, aunque por el momento la respuesta al tratamiento es alentadora.
Mientras tanto, la familia sigue acompañando cada paso de su recuperación, con la expectativa puesta en que pueda continuar mejorando y recuperar, de manera gradual, sus actividades cotidianas.