El Senado de la provincia de Buenos Aires aprobó por unanimidad un proyecto de ley que establece límites a la instalación y utilización de cámaras de vigilancia en los ámbitos de trabajo, tanto públicos como privados. La iniciativa apunta a resguardar la privacidad y la dignidad de los trabajadores y delimitar los objetivos para los cuales pueden utilizarse estos dispositivos.

La propuesta establece que los sistemas de videovigilancia deberán estar destinados exclusivamente a cuestiones de seguridad y prevención de riesgos, con el propósito de proteger a las personas y los bienes, así como evitar situaciones que puedan poner en peligro la integridad física de quienes se encuentren en el lugar de trabajo.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la restricción al uso de herramientas de inteligencia artificial aplicadas a las imágenes captadas por las cámaras. En ese sentido, se prohíbe la utilización de tecnologías que permitan identificar biométricamente a los empleados, incluido el reconocimiento facial.
La iniciativa también impide que estos sistemas sean empleados para evaluar el desempeño, la productividad o el rendimiento laboral, así como para analizar comportamientos individuales o grupales con fines de control, vigilancia o aplicación de medidas disciplinarias.
Fuente: Diputados Bonaerenses