CABRONE: UNA DISTINGUIDA Y TENTADORA PROPUESTA DE HELADERÍA, CAFETERÍA, PASTELERÍA Y CHOCOLATERÍA EN EL CORAZÓN DE TRENQUE LAUQUEN

Desde ayer viernes, ya abrió sus puertas, en el corazón de la ciudad, buolevard Villegas 326, una tentadora propuesta, que incluye heladería y cafetería, con su correspondiente pastelería, y el novedoso aditamento de chocolatería. Los futuros consumidores podrán disponer en el lugar de un confortable y cálido espacio con mesas y sillas para su comodidad.

Pero para entender los inicios de este flamante proyecto es necesario volver la mirada en el tiempo para encontrar los orígenes de “Cabrone”, el comercio aludido. Sus propietarios, llegados de Villa La Angostura, con una experiencia en el rubro de más de tres décadas, adoptaron exclusivamente ese nombre para desarrollarse en Trenque Lauquen, obedeciendo al recuerdo afectivo de la abuela italiana, que solía llamarlo así de niño a uno de sus dueños, Sebastián Grupico.

Integran además la sociedad, su pareja, Lucila Guevara Lynch, Oriana Grupico Ribelotta y Hernán Lambertucci, quien en 2018 obtuvo el segundo lugar en la edición de ese año de “Bake Off”, el reality sobre pastelería que difundió el canal Telefé. Todos, acompañados de un equipo de más de una docena de personas, que ocuparán distintos roles dentro del emprendimiento.

El amplio local, luminoso y elegantemente pintado en la gama de colores luminosos va a contar con una carta generosa, atractiva, armada con criterio y buen gusto. Se definen como precisos, meticulosos y hasta obsesivos en el cuidado de sus productos y la atención cordial y atenta de la clientela. Añaden, que los guía en sus tareas diarias, pasión y profesionalismo.

La heladería, que ya había comenzado en funcionar a un par de cuadras de su nuevo emplazamiento, reúne una treintena de sabores, siendo algunos de los más solicitados el de pistacho italiano, el dulce de leche triple, el chocolate Cabrone, y un sambayón, ya distinguido con un premio dentro de una competencia de heladería artesanal.

Subrayan la calidad de la materia prima utilizada, frutas naturales, aporte de cremosidad, y desprovistas de colorantes, saborizantes y esencias. Generan en el comprador un gran impacto visual, de colores y texturas varias.

Realzan este rubro, entre otros, diversos postres helados, lingotes, el alfajor que denominan helfajor, cabroncitos, palitos helados y los cabrognolis, un sabroso cubanito relleno de helado y chocolate en sus extremos.

En cuanto a la cafetería, que complementa esta nueva oferta comercial, se apoya en un cacao de primera calidad, que puede acompañarse de medias lunas, budines, alfajores, brownies, marquises, y otros productos pasteleros, horneados con excelentes insumos.

En suma, un refinado comercio, cuyo puntapié inicial apunta a un recorrido ambicioso, a la altura de una ciudad que acaba de cumplir su siglo y medio de existencia.