Transportistas autoconvocados de la región volvieron a endurecer su postura y resolvieron continuar con el paro por tiempo indeterminado, en medio de un conflicto que crece y suma tensión con empresas, acopios y autoridades.

La decisión fue tomada en una asamblea realizada en Trenque Lauquen, donde camioneros de distintas localidades como América, Tres Lomas, 30 de Agosto, Pellegrini, Garré, Thompson votaron por unanimidad sostener la medida de fuerza de manera pacífica hasta obtener una respuesta concreta por parte del gobierno provincial.
A través de un comunicado, los trabajadores dejaron en claro que no levantarán el paro sin un acuerdo formal que garantice tarifas justas para el sector, al tiempo que remarcaron el desgaste acumulado tras meses de reclamos sin soluciones.

La protesta no se detuvo ni siquiera frente a las inclemencias del tiempo. Bajo una intensa lluvia que dejó cerca de 80 a 120 milímetros en la zona, los camioneros continuaron apostados a la vera de las rutas, reafirmando su decisión de sostener la medida. “No nos rendimos”, señalaron, destacando que la lucha apunta a recuperar condiciones de trabajo que consideran cada vez más deterioradas.
El conflicto también expone fuertes críticas hacia actores clave de la cadena agroindustrial. Los transportistas apuntaron directamente contra empresas, acopios y pool de siembra como Cargill, Lartirigoyen, Tomás Hnos., ACA, Molinos Argentinos, Cooperativa de Transporte Trenque Lauquen, Loza, Fedea, Baya Casal y Latour, a quienes acusan de ofrecer tarifas “a la baja” y dilatar cualquier tipo de acuerdo. Según expresaron, las propuestas recibidas hasta el momento resultan insuficientes y buscan desgastar la protesta.

En ese marco, también cuestionaron el rol de la CATAC, que habría acercado una propuesta de incremento del 14%, muy por debajo del 25% que reclaman los trabajadores. Aun así, indicaron que estaban dispuestos a aceptarla para destrabar el conflicto, aunque la oferta no prosperó.
Otro de los puntos de conflicto es el sistema de intermediación en el transporte, que obliga a muchos camioneros a trabajar bajo empresas que retienen cerca del 10% del valor de cada viaje. “Es una locura cobrar ese porcentaje solo por atender el teléfono”, expresaron, reclamando un cambio estructural que permita facturar directamente a los dadores de carga.
Además, rechazaron las amenazas de reemplazar el transporte por camiones con el uso del tren, al considerar que el sistema ferroviario depende en gran medida de la logística que ellos mismos sostienen.
Mientras tanto, el paro continúa firme y sin fecha de finalización, con los camioneros decididos a mantenerse en la ruta hasta lograr respuestas concretas.