CORONAVIRUS: EL DÍA A DÍA DE UN TRENQUELAUQUENSE EN CUARENTENA EN LA CIUDAD Y SU TESTIMONIO: “NO TENGO SÍNTOMAS”

Un relato en primera persona. La importancia del equilibrio emocional por sobre las cuestiones mundanas. Cómo se alimenta. Cómo pasa el día. Y la sorprendente historia de cómo una crisis en su vida se convirtió en una verdadera oportunidad

juan pablo alvarez cuarentena

El joven vecino de la ciudad de Trenque Lauquen, Juan Pablo Álvarez, atraviesa hoy su tercer día de aislamiento social voluntario iniciado luego de regresar del aeropuerto de Ezeiza a donde iba a emprender un viaje de vacaciones y no pudo concretarlo cuando se cancelaron todos los vuelos internacionales.

Soltero, de 32 años, había planeado un viaje a Costa Rica para pasar unos días de vacaciones e intentar emprender un proyecto musical. Pero cuando estaba por abordar el vuelo, ese país y Perú (donde hacía escala) cerraron sus fronteras. Ahora permanece en su hogar, sano, sin síntomas, a la espera de cumplir los 14 días de cuarentena. 

“Caí en cuarentena porque estuve expuesto más de 8 horas en el aeropuerto internacional de Ezeiza en contacto con mucha gente de otros países cuando me cancelaron el vuelo apenas unas horas antes de partir”, contó Álvarez. Y describió: “la gran mayoría estaba sin barbijo en el aeropuerto, y muchos se saludaban normal con un beso como si nada pasara. Te diría que el 10% estaba con barbijo, y yo era uno de ellos”.

Con el vuelo cancelado, el joven trenquelauquense regresó a la ciudad y de manera voluntaria se sometió al aislamiento. “Me parece que tenía que activar los protocolos sanitarios por el lugar donde había estado, y vine el mismo día, sin embargo, no vi a nadie toser o estornudar en Ezeiza, aunque evalué la posibilidad de haber estado expuesto al virus”, recordó. Y agregó: “estuve charlando con chicos de China, Eslovaquia, Brasil, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Perú, Colombia, y todos estaban esperando sus vuelos para regresar a sus destinos de origen”.

El joven comentó que al llegar a Trenque Lauquen, “fui al hospital, expliqué mi situación, me tomaron la fiebre y no tenía temperatura. De todas maneras, ellos me dijeron que estuviera 14 días en aislamiento preventivo y me dieron un certificado”.

“Lo tomé con mucha calma, me mentalicé que voy a tener que estar sin salir de casa”, explicó sobre la cuarentena, a tres días de iniciada. “Tengo patio y eso me permite hacer ejercicio y huerta para mantener bien el físico y la mente”, comentó.

Álvarez relató que “busco alimentarme bien y mi familia y vecinos me ayudaron a abastecerme desde el primer día”. Y contó: “todos los vecinos de mi barrio saben que estoy en asilamiento y me han agradecido por el gesto de activar el protocolo y hacer la cuarentena, aunque de todas maneras vienen a saludarme y a charlar a través de la ventana, a una distancia de 5 a 6 metros, todos los días”.

“El encierro me dio algunas nuevas perspectivas y como soy profesor de música aproveché a gestionar la apertura de una plataforma virtual para poder enseñar a través de internet contenidos musicales con mi emprendimiento de Rebaño Music, así que veo a mis alumnos a través de aplicaciones o redes sociales”, mencionó de manera positiva, aprovechando una crisis en una oportunidad.

En el día a día lo primero que se hace es “higienizar la casa y tomar contacto con los seres queridos por teléfono o whatsApp”. Y lo emocional “lo mantengo equilibrado gracias a la meditación en la Palabra de Dios, no tengo miedo al encierro ni fobia. Le dedico un tiempo a la oración y eso me ayuda mucho porque no hay que desesperarse”.

“Es bueno leer y no ver tanta TV, y menos mirar muchas noticias porque uno se llena de datos de tragedias y eso no es bueno. Toco bastante música y compongo, y le estoy metiendo mucha fuerza a mi proyecto que ahora lo puedo desarrollar por internet de manera excelente”, describió el joven. Y para cerrar agradeció de manera especial a “familia, vecinos, amigos, y al Auditorio Cristiano, que es la congregación a la que pertenezco”.