Es un dato realizado por Ricardo Sacco en base a imágenes satelitales. Del total, 370 están ubicada en el sector de las “cuatro plazas”. Y en boom está en la zona sur del casco urbano

Un estudio realizado por el asesor de negocios inmobiliarios, Ricardo Sacco, revela que la ciudad cuenta con 2100 piletas de material o fibra de vidrio en vivienda particulares, sin contar las de lona o “pelopincho”.
El relevamiento, que viene acompañado de un mapa con la ubicación de cada pileta, deja afuera el análisis sobre los espacios públicos que cuentan con una frondosa arboleda y parrillas como los de los clubes Atlético, Argentino, Barrio Alegre o Ferro Carril Oeste.
“Muy lejos ha quedado en el consiente colectivo de que hace algunas décadas teníamos que ir a los clubes más cercanos al barrio para poder disfrutar de un chapuzón en el agua. Hoy es asombroso la cantidad de hogares que cuentan con su espacio privado para poder disfrutar el verano con familiares y amigos”, consigna el informe.
Del total de piletas relevadas mediante imágenes satelitales, 370 están ubicadas dentro de las “cuatro plazas” y el resto en sus alrededores, concentrándose un número importante hacia el sector sur.
El estudio tomó como modelo una pileta de 4 metros de ancho por 8 metros de largo por 1,6 metros de profundidad, lo que totalizan unos 50 metros cúbicos de agua o su equivalente en aproximadamente 50.000 litros por unidad.

Ese dato al multiplicarlo por las 2100 detectadas en la ciudad de Trenque Lauquen, y suponiendo que se llenan una sola vez en la temporada, “nos hace afirmar que hoy son necesarios 105 millones de agua para llenar todas las piletas de la ciudad y a modo ejemplificativo y a los efectos de dimensionar esta cantidad, podemos acudir a realizar una equivalencia con la copa de agua de la ciudad, la cual almacena 1.000.000 litros de agua, por lo tanto, podemos decir que serían necesarias 105 copas de agua para cumplir con el mismo propósito (2100 piletas por 50000 Lts = 105 Millones de litros)”, señala el documento de Sacco.
Esto sin tener en cuenta que muchas piscinas se llenan con perforaciones propias en cada terreno o la ayuda del servicio de camiones de bomberos o municipales en aquellas zonas en las cuales la calidad del agua subterránea así lo requiera.