CUD II: LA PROPUESTA DE MF PARA CAMBIAR UN SISTEMA DE REPARTO DE FONDOS QUE LLEVA 32 AÑOS SIN UN RETOQUE

El intendente de Trenque Lauquen sintetiza en 6 puntos las necesidades más salientes y urgentes que tiene la defectuosa fórmula actual. Pero advierte que para hacer los cambios “se requiere coraje, decisión política y consenso”

El intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, reveló que la gobernadora María Eugenia Vidal está interesada en modificar el régimen de reparto de fondos provinciales dirigido a los municipios y explicó que estudia el tema de cómo mejorar la fórmula desde cuando se desempeñó como concejal, ahora como intendente, “en mi rol de político y también como médico acostumbrado a administrar recursos en salud”.

“Desde allí ofrecí mi colaboración y aporte a la Provincia para corregir defectos básicos del sistema actual y progresar en una modificación de fondo a futuro, realizando ajustes y cambios paulatinos, no bruscos”, comenta MF en un documento donde elabora las alternativas para hacer las correcciones a un régimen que lleva 32 años de vigencia, sin un retoque.

MF sintetiza los cambios prioritarios en 6 puntos:

  1. Recategorizar todos los Hospitales Municipales -verificar camas declaradas vs. reales; complejidad de servicios; recursos humanos acordes a las instalaciones declaradas; porcentaje de especialidades; porcentaje de enfermería profesional; funcionamiento de comités; calidad de registros y de resultados de atención; cantidad de médicos de Guardia activa; y calidad del sistema de atención de emergencias, entre otros-. Existen Normas de Categorización de Establecimientos de Salud (Nacionales e Internacionales) que aseguran imparcialidad y objetividad.
  2. Dejar de contar las camas de los Hogares y Residencias de Adultos Mayores como camas de internación, y con ello los Pacientes/ Días como personas “enfermas”.
  3. Auditoría de registro de declaraciones juradas de rendimiento hospitalario. Existen tasas de rendimiento promedio. Por ejemplo, cantidad de consultas por habitante, de egresos por habitante, de días de estada promedio. Cuando un Municipio supere los promedios debe ser auditado en terreno, y de constatarse falsedad de las declaraciones, penado de manera ejemplificadora.
  4. La inversión en salud debe encuadrarse dentro una programación provincial de regionalización por niveles de complejidad creciente. Es la Provincia la que debe orientar la inversión municipal para lograr mayor eficiencia en la inversión y que abastezca a una región programática. En lo personal, creo en la regionalización de servicios y no en la provincialización de establecimientos.
  5. Promover un sistema de incentivos progresivo que oriente la inversión a la Atención Primaria de la Salud y a la prevención de la enfermedad. Esta política no solo tiene que definir incentivos (el Programa SUMAR es un ejemplo positivo) sino también indicadores de impacto. Cada peso que se invierte debe causar efecto en la calidad de vida y en la salud de la gente. Hoy en día el único subrogante de la atención primaria es la cantidad de establecimientos de salud sin internación (solo reparte 3,71% del total) y, en parte, la cantidad de consultas (no discrimina ni valora una consulta de primera vez que la de una receta, ni la complejidad de las situaciones –por caso, es lo mismo una consulta por angina que atender a una persona víctima de violencia de género por primera vez-).
  6. Deben agregarse a la fórmula polinómica conceptos orientados a la atención primaria de la salud y a la promoción de la salud (porcentaje de vacunación; cantidad de controles de niños sanos y de consultas en el embarazo; tasas de mortalidad materno infantil, de embarazo no deseado, de enfermedades inmunoprevenibles, de accidentes viales urbanos; existencia y funcionamiento de centros de atención de adicciones).

Para el intendente de Trenque Lauquen, meterse a fondo con el CUD “será complejo. Y también hay que decir que muchos prefieren hoy seguir con este sistema por comodidad, por miedo o por complicidad. No obstante, si la Provincia decidiera establecer criterios claros -aún sin modificar la ley- y realizara un plan de control y auditoría, quizás el estado de “calma” mutaría en otro de “alerta”.

“Cómo resolver la mejor alternativa, la más justa y equitativa orientada hacia los nuevos paradigmas en salud para los bonaerenses, será un tema técnico en el que los legisladores deberían pronunciarse sobre bases sólidas y profesionales, no acotados a la simple defensa de los intereses locales”, advierte MF sabiendo que para avanzar en el tema de fondo hay que pasar por la Legislatura bonaerense.

Para el jefe comunal trenquelauquense, en el transcurso del cambio de una fórmula a otra “los municipios que pierdan coparticipación como consecuencia de un nuevo sistema deberán tener garantizada una compensación económica por una determinada cantidad de años previamente establecida y decreciente, a fin de permitir dirigir el rumbo de recursos hacia los nuevos incentivos”.

“Y es probable, además, que la Provincia deba financiar las grandes inversiones de tecnología y de infraestructura hospitalaria municipal para consolidar un criterio de regionalización más moderno y eficiente”, adelanta MF.

Para cerrar sintetizando que “es notorio que este modelo está agotado y no cumple con las expectativas de quienes administran recursos del Estado en beneficio de la gente. Y hay que cambiarlo. Para eso se requiere coraje, decisión política y consenso”.