Los docentes de la provincia de Buenos Aires realizarán este jueves 1 de octubre un sorpresivo paro en reclamo de mayor seguridad dentro de las aulas y en medio de los últimos casos de violencia contra maestros que se registraron en el territorio.
Así lo decidió el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que agrupa a los gremios FEB, Suteba, Udocba y Amet, y que realizarán una medida de fuerza de 24 horas que impactará en las escuelas públicas de la provincia.
La medida, que se da en medio del creciente reclamo por un llamado a negociar paritarias salariales, tiene que ver en este caso con la violencia que sufren los docentes en los establecimientos, según informó la agencia DIB.
De hecho, este martes en Trenque Lauquen una docente sufrió una agresión por parte del padre de un alumno, lo que se sumó a incidentes en San Miguel donde una maestra fue rociada con aerosol y agredida físicamente y Hurlingham, donde familiares golpearon a la directora y persiguieron a una maestra.
También en Ensenada, Almirante Brown, Florencio Varela y La Plata hubo hechos de violencia, y en varias de estas ciudades los docentes ya habían avanzado con un paro de actividades.


EL COMUNICADO DE DOCENTES AL LÍMITE EN TRENQUE LAUQUEN
Desde Docentes Al Limite expresamos nuestro profundo rechazo y preocupación ante los reiterados hechos de violencia que vienen afectando a trabajadores y trabajadoras de la educación de nuestra comunidad.
En las últimas horas, un nuevo episodio de extrema gravedad tuvo como víctima a una docente de Nivel Inicial.
No podemos naturalizar estos hechos.
La escuela debe ser un espacio de cuidado, respeto y convivencia. Las diferencias, los reclamos y los conflictos que puedan surgir dentro de la comunidad educativa deben encontrar canales institucionales para su abordaje y resolución.
La violencia física, las amenazas, las agresiones y las intimidaciones no pueden convertirse en parte de la vida cotidiana de quienes enseñan y trabajan en nuestras escuelas.
Lo ocurrido no constituye un hecho aislado. La reiteración de situaciones de violencia hacia docentes genera preocupación, temor, desgaste y una sensación de desprotección que no podemos ignorar.
Por eso, además de expresar nuestra solidaridad con la docente afectada y con toda la comunidad educativa, reclamamos que se adopten medidas concretas de prevención, protección y acompañamiento para quienes trabajan en las instituciones educativas.
Consideramos imprescindible que las autoridades educativas y los organismos correspondientes:
establezcan protocolos claros y efectivos frente a situaciones de violencia; garanticen el acompañamiento y la protección de los trabajadores afectados;intervengan de manera oportuna ante amenazas, agresiones o situaciones de riesgo;fortalezcan las estrategias de prevención y abordaje de los conflictos en las comunidades educativas;generen espacios institucionales para que docentes y equipos directivos puedan plantear estas situaciones y recibir respuestas;y asuman que garantizar condiciones dignas y seguras de trabajo también implica proteger a quienes sostienen cotidianamente la educación pública.
Exigimos, porque consideramos sumamente necesarias:
Protocolos de resguardo inmediatos y efectivos: Que no se deje en soledad al docente agredido y que se garantice su protección física y legal de forma urgente.
Intervención directa de la Jefatura Distrital: Presencia efectiva e investigación acelerada para garantizar sanciones claras ante hechos de esta gravedad, implementando de forma inmediata la Adenda del Acuerdo de resguardo y reparacion cada vez que la situacion lo amerite.
Actuacion inmediata y efectiva de la Justicia, Servicio Local y Servicio Zonal.
No queremos acostumbrarnos a que agredir a un docente sea parte de nuestra realidad.
No queremos que el silencio, la falta de respuestas o la ausencia de medidas concretas terminen naturalizando situaciones que no deben naturalizarse.
Desde Docentes Al Limite, exigimos que estos hechos sean tomados con la seriedad que merecen y que se avance en respuestas concretas que permitan prevenir nuevas situaciones de violencia y garantizar que cada docente pueda desarrollar su tarea en condiciones de respeto, seguridad y dignidad.
La violencia hacia quienes enseñan nos afecta a todos.
No podemos mirar para otro lado.
¡BASTA DE VIOLENCIA EN LAS ESCUELAS!
BASTA DE DESPROTECCIÓN A LOS Y LAS DOCENTES