Es parte de las cuestiones que se resolvieron entre las autoridades policiales y los familiares de los estudiantes secundarios que tienen pendientes este tipo de celebraciones. Todo surgió tras el descontrol del “pulpito” y la clausura de un boliche
Las autoridades policiales y los padres de los estudiantes secundarios que tienen pendientes sus fiestas de egresados para antes de fin de año acordaron la necesidad de contar con adultos responsables al momento de la celebración que sean garantes de la seguridad y la salud de los chicos mientras festejan.
Esta medida, y otras, surgieron tras la clausura preventiva realizada a un boliche céntrico luego de que un operativo conjunto entre la Policía y Tránsito Municipal constatara que se estaba vendiendo alcohol a menores y se usaba el método de canilla libre con un dispositivo denominado “pulpito”, dos cuestiones prohibidas expresamente por ley.
Con esta noticia, varios padres de jóvenes que concurren a distintos colegios secundarios de Trenque Lauquen se acercaron a la Comisaría Primera donde mantuvieron reuniones con las autoridades policiales quienes explicaron la normativa y llamaron a concientizar sobre la gravedad de lo sucedido.
En esas reuniones, según pudo saber de fuentes seguras DATATRENQUE, las autoridades se mostraron firmes y tajantes expresando que no se iba a permitir que se violara la normativa ya que ponía en riesgo la salud de los jóvenes. Pero también se mostraron flexibles al reflexionar sobre la histórica tradición de las “fiestas de despedida” del colegio secundario en nuestra ciudad.
En este aspecto, tras intercambio de opiniones, se acordó que en adelante las fiestas que se realicen de cualquier colegio deberán contar con la presencia en el lugar (sea club, salón o boliche) de un “nutrido grupo de padres” que sean “los garantes de la salud de los adolescentes” durante el transcurso de la celebración.
De esta manera, los padres serán los responsables del evento y velarán para que no haya desmanes ni nada ilegal o contravencional, y serán ellos quienes eviten situaciones de descontrol extremo como el uso de los dispositivos de “pulpito” o “jarra loca”.
“No es nada complejo, se trata de hacer una fiesta como por ejemplo un cumpleaños de “15” donde están presentes los padres quienes asumen el compromiso de la conducta de sus hijos”, se describió.