EL CLUB DE PLANEADORES SE PREPARA PARA LA COPA DE VUELO A VELA DEL 10 AL 13 DE OCTUBRE

Del 10 al 13 de octubre, el Club de Planeadores volverá a ser sede de una competencia regional que reunirá a 25 pilotos de distintas localidades del país, en una propuesta que combina destreza, naturaleza y pasión por el vuelo a vela.

Desde el club, confirmaron que ya se alcanzó el cupo máximo de participantes y que la convocatoria superó las expectativas. “La intención era volver a tener una copa acá en nuestro club. Trabajamos bastante en la organización y estamos contentos de poder llevarla a cabo”, expresaron. Entre los clubes invitados se encuentran representantes de Bolívar, Santa Rosa, Junín, América (donde está el actual campeón argentino de planeadores) y otras ciudades de la región.

El formato de la competencia se desarrollará durante el fin de semana largo de octubre. Las pruebas se definen en un circuito con determinadas áreas que deben ser alcanzadas por cada planeador. Gana quien complete el recorrido a la mayor velocidad posible. Durante los días del evento, las instalaciones del club estarán habilitadas para recibir a los competidores, sus equipos y sus familias, con zonas de camping preparadas para la ocasión.

Más allá del aspecto competitivo, la actividad genera curiosidad entre quienes no están familiarizados con el vuelo a vela que es el  vuelo más puro posible, lo que más se asemeja al vuelo de las aves. El planeador se remolca con un avión hasta cierta altura y luego se suelta. A partir de ahí, todo depende de las corrientes térmicas. La clave está en saber aprovechar esas masas de aire caliente que suben.

El planeador, por su diseño aerodinámico, puede avanzar hasta 40 metros por cada metro que desciende. La sustentación se genera porque el aire que pasa por encima del ala recorre más distancia, disminuye su presión, y eso crea una diferencia que levanta la aeronave. Es una mezcla de ciencia, experiencia y mucha observación del entorno.

La meteorología juega un papel crucial: la presencia de térmicas, el viento y la ausencia de tormentas determinan el tipo de vuelo que se puede realizar cada día. No se trata solo del equipo, sino de saber leer el cielo. Hay que estar atento a todo: montes, canteras, bolsas que vuelan… Todo puede ser una señal de una corriente ascendente.

La competencia será abierta al público para quien quiera acercarse a mirar y conocer.  “El vuelo a vela es una mezcla perfecta entre técnica, aventura y naturaleza” expresan desde la organización.

Además de la competencia el club ofrece otras actividades durante el año como los vuelos de bautismo biplaza para quienes quieran tener su primera experiencia en un planeador. Los cursos de piloto de planeador que generalmente se hacen en formato de brigada en los meses de invierno y promueve otras actividades como el aeromodelismo, con participación destacada en torneos internacionales.