La Dra. Stella Maris Lancuba es una de las más prestigiosas profesionales argentinas en el área de la medicina reproductiva. Trenquelauquense de nacimiento, ciudad a la que visita periódicamente, aquí realizó sus estudios primarios y secundarios, alcanzando en la Universidad de Buenos Aires (UBA) su doctorado de médica.

Desde hace 30 años se halla dedicada a la investigación y atención de la fertilidad asistida, como Directora de CIMER (Centro de Investigación de Medicina Reproductiva), tarea por la que ha recibido numerosas distinciones como reconocimiento, no sólo en nuestro país, sino a nivel internacional.
En una entrevista que concedió al sitio “Infobae”, la médica se refirió a los interrogantes médicos, emocionales y sociales en torno a la temática sobre la congelación de óvulos. En tal sentido, explicó que la cuestión no solo apunta a la conveniencia de congelar óvulos, sino también al momento en el que resulta óptimo hacerlo.

Enfatizó que “si no tengo hijos, la edad ideal para guardar los óvulos, es antes de los 30/33 años, ya que tengo un 90% de probabilidades de tener un hijo en el futuro”; por el contrario, congelar a los 35 reduce la posibilidad a la mitad”.
En sus fundamentos indicó que “todos tenemos miles o millones de óvulos desde el nacimiento, pero a partir de que pasamos los 30, el ovario empieza a envejecer y perdemos la capacidad de generarlos y utilizarlos”.

Consultada respecto de la eficacia del procedimiento en edades más avanzadas, Lancuba aclaró: “la recomendación internacional es que sea hasta los 38 años, porque después baja mucho la expectativa de lograr un embarazo con el óvulo congelado”. En estos casos, la especialista sugiere que la opción más indicada es iniciar directamente un tratamiento de fertilidad, ya que “seguramente esos óvulos van a tener muy baja eficacia en términos de generar un bebé nacido vivo”.
Agregó que “la efectividad depende de la edad a la que se congele en primer lugar, pero también de la calidad del esperma de la pareja”. Por eso, la experta destacó que el éxito del proceso además está asociado al rol masculino, porque cuando se descongela el óvulo, el resultado va a estar condicionado por la calidad del material paterno”.
Con información y fotos del sitio “Infobae”