EL DIBUJO ESTÁ DE LUTO: ADIÓS AL MAESTRO ÁNGEL GARZO, ARTISTA PLÁSTICO DE AMÉRICA CON RECONOCIMIENTO NACIONAL

Los lápices, la goma, las hojas. Todo está prolijamente ordenado en la mesa de Ángel Garzo. Así lo dejó. En el mediodía de este martes se confirmó su fallecimiento a los 92 años.

“Sin dudas es uno de los artistas más importantes que han dado nuestras pampas. Y es nuestro. No solamente es un genial artista, es un ser humano excepcional y un tipo muy humilde”, expresó Jorge Pablo Rosolen cuando Ángel Garzo cumplió 90.

Garzo nació el 15 de febrero de 1930. Con 23 años se fue a Buenos Aires llevando 7.000 pesos, que ahorros de un mueble que le hizo a Chichi Armendáriz y otro a Horacio Pereyra”. Su pasión y calidad artística le la valieron que llegara a trabajar con Divito en “Rico Tipo”; y en “Capicúa”.

Arrancó dibujando para la revista “Coche a la Vista”. Su primera publicación fue una situación bastante curiosa. De día serruchaba madera, y después de cenar dibujaba. Una noche se puso a dibujar y mandó el dibujo a esa revista automovilística. En el número siguiente apareció publicado. No lo podía creer. Eso lo envalentonó para ir a triunfar a la Capital.

Sus trazos sirvieron para publicidades como la de Poxipol, donde aparecía una Torre Eiffel que se quiebra y se arreglaba con ese producto. Lo mismo con la Torre de Pisa y la Piedra Movediza de Tandil. También trabajó en las viñetas que venían en los chicles Bazooka. Y hasta retrató invitados en un programa de TV que conducían Nathan Pinzón y Nelly Laines.

En sus últimos años la YPF del centro de América había pasado a ser su oficina. Dibujaba agarrando un lápiz negro cortito con tres dedos de su mano derecha. Y pasaba tiempo con amigos. Contaba historias del mundo de ayer. De un mundo que ya no existe. Su modestia hacía que los relatos lo ubicaran como testigo, cuando fue sin dudas un protagonista.

INFORMACIÓN Y FOTO DE TIEMPO DEL OESTE