El Dr. Federico Sinclair explicó la importancia de la medicina nuclear como herramienta para el diagnóstico de distintas enfermedades y destacó su capacidad para estudiar no solo la anatomía de un órgano, sino también su funcionamiento celular.

“La medicina nuclear permite estudiar la funcionalidad de la célula, no solamente la anatomía”, señaló Sinclair, al explicar que esta disciplina comparte algunas características con los estudios PET y que resulta especialmente relevante para la detección de tumores, infecciones y determinadas alteraciones metabólicas.
A diferencia de estudios como la tomografía y la resonancia magnética, que permiten observar principalmente aspectos anatómicos, la medicina nuclear aporta información relacionada con la actividad de los tejidos. Esta característica permite identificar procesos que pueden no ser visibles únicamente a través de cambios estructurales.
Según explicó el especialista, su utilización es amplia en el campo diagnóstico. “Se usa mucho para diagnosticar infecciones, para diagnosticar procesos de secundarismo en un cáncer, sobre todo en la parte ósea, y también en la parte metabólica”, detalló.
Entre sus aplicaciones también se encuentra el estudio de la función de la tiroides y de las glándulas suprarrenales. En particular, Sinclair destacó que el funcionamiento de la tiroides puede ser evaluado mediante técnicas de medicina nuclear, lo que permite obtener información que complementa otros estudios.

Además, el profesional adelantó que se está evaluando la incorporación de nuevas prácticas que podrían comenzar a realizarse el próximo año en Trenque Lauquen. Entre ellas mencionó la técnica del ganglio centinela, utilizada, por ejemplo, en determinadas cirugías por cáncer de mama.
El procedimiento consiste en identificar el primer ganglio de una cadena linfática que recibe el drenaje de la zona donde se encuentra el tumor. Para ello, se utiliza un material que permite localizarlo mediante medicina nuclear. La evaluación de ese ganglio aporta información fundamental para determinar si existe compromiso de los ganglios linfáticos.
“Si ese ganglio no está tomado, es muy raro que los otros estén tomados”, explicó Sinclair. De esta manera, el procedimiento permite orientar al equipo quirúrgico y realizar una evaluación más precisa durante la intervención.
El especialista destacó que la incorporación de esta técnica permitiría ampliar y mejorar las herramientas disponibles para el abordaje quirúrgico de determinadas patologías, sumando información obtenida mediante medicina nuclear al trabajo realizado durante la cirugía.
La incorporación progresiva de estas prácticas representa, según Sinclair, una oportunidad para ampliar las prestaciones disponibles en Trenque Lauquen y continuar elevando la calidad y precisión de los tratamientos realizados en la ciudad.