EL GULA DE TRENQUE QUE LE PROPUSO EL NUEVO ALFAJOR A VAUQUITA, LO FABRICARON PERO AÚN NO PUDO PROBARLO

Miguel Iratcabal, el Gula como todos lo conocemos en Trenque, tuvo un sueño sencillo pero poderoso: que alguien fabricara un alfajor de hojaldre con mucho dulce de leche y bañado en chocolate.

Se lo propuso, con ilusión genuina, a la cuenta oficial de Vauquita por Instagram. Del otro lado respondieron con buena onda: “No es mala la idea”, dijeron, y hasta prometieron “ver qué les decían”. La charla fluyó con simpatía. Miguel les contó que vivía a 20 cuadras de la fábrica. “Entonces somos vecinos”, bromearon.
Pasaron los días. Miguel siguió atento, esperanzado. Hasta que, un tiempo después, llegó la noticia: ¡el alfajor salió a la venta!

Era, claramente, muy parecido a su idea. Con emoción, les escribió: “Salió algo parecido a la idea que les conté ❤️😌”. Desde Vauquita le respondieron con alegría y le pidieron que les contara qué le parecía “cuando lo probara”.

Pero el final feliz nunca llegó. El Gula no logró encontrarlo en ningún kiosco de Trenque Lauquen. “Recorrí 17 y no hay”, les confesó, frustrado. La respuesta fue tan fría como inesperada: un link para comprarlo online.

Ni medio alfajor, ni un mimo, ni una muestra. Nada.

Miguel sigue esperando probar el sabor de su propia idea. El alfajor existe. Está en las góndolas (de otras ciudades). Pero el creador moral del invento… aún no lo ha probado. Porque en este país podés tener grandes ideas, pero no siempre te toca la mejor parte del postre.

Igual que no se desaliente por lo menos un alfajor lleva su apodo.