EL OBISPO AL INAUGURAR LA CASA PARROQUIAL: “AHORA TENEMOS LA OPORTUNIDAD Y DESAFÍO DE SEGUIR CRECIENDO COMO COMUNIDAD”

“Ahora tenemos la oportunidad y el desafío de seguir creciendo como familia, comunidad e Iglesia para cumplir con nuestra misión”, sintetizó el Obispo Diocesano Ariel Torrado Mosconi al dejar inaugurada la remodelación y refuncionalización de la casa y salones parroquiales, e invitó a construir los nuevos espacios “como una familia, que es lo que siempre ha caracterizado a Trenque Lauquen”.

El Obispo, luego de bendecir el flamante edificio y rezar por los frutos de las actividades parroquiales que se irán desarrollando a partir de ahora, agradeció al padre Juan por ser “el pastor que ha estado detrás de todos los detalles y por las gestiones realizadas para lograr la donación” que permitió concretar la obra.

A la ceremonia de inauguración asistieron gran cantidad de fieles, el intendente interino, Esteban Vidal, funcionarios municipales, concejales, miembros de distintos movimientos parroquiales y sacerdotes de Parroquias de la región.

En el acto, que fue breve y se realizó sobre la remodelada vereda, el padre Juan Pellegrino agradeció a quienes se involucraron en el proyecto y ejecución de la obra e invitó a la comunidad a apropiarse de los espacios y hacerlos florecer.

“Hoy estamos brindando a la comunidad un edificio que gracias a su distribución permite una mayor comodidad para los feligreses como también una mayor seguridad”, señaló el cura párroco. Y explicó que “la población de Trenque Lauquen crece y ediliciamente necesitábamos un edificio con una mirada más actual acorde a las nuevas necesidades”.

El sacerdote explicó que se trata de “una obra que es una muestra material del servicio espiritual que queremos brindar a la comunidad parroquial”, para luego remarcar que “es una obra hecha en Trenque Lauquen, para la gente de Trenque Lauquen y con gente de Trenque Lauquen, que también aportó al crecimiento económico a la ciudad ya que toda la inversión se volcó aquí por medio de los trabajadores y los proveedores”.

“Esperamos en Dios que toda la comunidad pueda disfrutar de estos espacios parroquiales. La obra está concluida, pero tendremos que darle vida apropiándonos de los espacios y transformándolos en lugares vivos donde crezca la comunidad”, manifestó el párroco Pellegrino, quien invitó a los presentes a recorrer las instalaciones luego de la bendición y un momento de oración compartido.

La obra se inició en noviembre del 2019 y se concretó gracias a una donación con cargo realizada por una familia de la comunidad de Trenque Lauquen con destino exclusivo para la casa parroquial.

Las instalaciones anteriores se encontraban muy deterioradas, con problemas graves en parte de su estructura y dificultades para su habitabilidad, por lo que se decidió avanzar sobre un proyecto integral que permitiera un mejor funcionamiento para las necesidades de la comunidad.

EL PROYECTO

La definición del diseño del proyecto se prolongó unos 6 meses, con el trabajo de un grupo de laicos profesionales que incluyó a los ingenieros Carlos Garbarino, Domingo Lanciano y Mauricio Girardi, y los arquitectos Pedro Llamedo, Jorge Priolo y Guillerno Cortejarena, este último quien dirigió la obra.

El proceso continuó con la obtención de las autorizaciones correspondientes y la contratación del equipo de trabajo en cada rubro y la adquisición de los materiales que se requerirían en las distintas etapas, siempre priorizando volcar los fondos al circuito de la economía local.

LA OBRA

La nueva casa parroquial mantiene las dos plantas del edificio original, aunque logró un funcionamiento independiente de la actividad pastoral con la vivienda de los sacerdotes.

La planta baja se destinó a las actividades pastorales y parroquiales con el nuevo espacio más amplio y confortable para la nueva secretaría y un local para librería que da al frente de la calle. Además, hay un pasillo central que llega desde el frente hasta el patio y donde se ubicaron a sus costados 3 salones de dimensiones reducidas para actividades como catequesis o mantener reuniones de los distintos grupos parroquiales en un ambiente cálido y seguro, y un salón más grande para actividades de mayor convocatoria de fieles. En el fondo, se construyó una habitación de servicio. También se incluyó una batería de baños para damas, caballeros y personas discapacitadas.

También, se puede apreciar a la vista desde la vía pública que en el frente se construyó una recova que facilita el acceso al templo a través de una rampa, mejorando así la accesibilidad a las personas con dificultades motoras.

La planta alta se destinó al funcionamiento de la casa de los sacerdotes con una terraza que libera el frente del templo y le da más amplitud y personalidad, separando la casa del templo.

Sobre el frente de la calle Oro está ubicado el living comedor y la cocina. Hacia atrás están emplazadas las 3 habitaciones con baños en suite, sobre un ala; y del otro lado, baños comunes, otros dos dormitorios y un oratorio que da a un patio de luz. En la parte posterior se ubica un lavadero y una escalera exterior que permite acceder al patio trasero.

La obra logra una mayor seguridad para quienes concurran a las distintas actividades, además de incorporar nuevos espacios que permitirán desarrollar actividades en simultáneo, dándole dinamismo y agilidad a los distintos grupos.