EL OBISPO DE LA DIÓCESIS DE NUEVE DE JULIO ABORDÓ TEMAS SOCIALES CON EL PAPA FRANCISCO EN EL VATICANO

Forma parte de una comitiva de prelados argentinos. En la charla se habló de las cuestiones más importantes de la realidad nacional. Torrado Mosconi llevó las intenciones de toda la diócesis

El obispo de la diócesis de Nueve de Julio, Monseñor Ariel Torrado Mosconi, aseguró que “el Papa Francisco agradeció a los obispos argentinos por la asistencia que la Iglesia realiza para contener la pobreza en el país”, al visitar en El Vaticano al Sumo Pontífice, como parte del primero de tres contingentes de prelados que desarrollan la recorrida conocida como “Ad limina apostolorum Petri et Pauli”, expresión latina que puede traducirse como “hacia el lugar de los apóstoles Pedro y Pablo”.

Los obispos argentinos celebraron la santa Misa en el sepulcro del Apóstol San Pedro ayer jueves y luego fueron recibidos por el Santo Padre.

El encuentro, al que asistió Torrado Mosconi llevando todas las intenciones de la diócesis de Nueve de Julio entre ellas las de Trenque Lauquen, se prolongó por dos horas y se abordaron temas muy variados. Entre ellos, se destacó la preocupación del Papa respecto a las polarizaciones, divisiones y enfrentamientos entre los argentinos, invitando a los obispos a ser agentes y factores de encuentro, diálogo y reconciliación.

Esto se puso de manifiesto con motivo del debate sobre el aborto y que ha hecho mella sobre todo en los jóvenes. A ellos se les dedicó un espacio importante durante la conversación.

Francisco insistió en la lectura y aplicación de su exhortación apostólica “Cristo vive” referida a los jóvenes y señaló algunas indicaciones muy prácticas para relacionarse con ellos: “no tenerles miedo, estar y darles mucho tiempo, esforzarse por darles un buen testimonio porque se alejan ante las incoherencias, acompañarlos sin imposiciones” señaló.

Ante la preocupación que le manifestaron los obispos por la crisis económica, el Sumo Pontífice valoró y agradeció particularmente el trabajo, los esfuerzos y generosidad de quienes en y desde la Iglesia ayudan a paliar las necesidades de los más desfavorecidos de la sociedad así como todo el trabajo de prevención y acompañamiento en materia de adicciones.

También señalo la gravedad e importancia del problema educativo, al cual se le dedicó un largo momento, coincidiendo en que se está en un verdadero deterioro y emergencia. Y que, al mismo tiempo, una de las salidas, remedios y soluciones a la actual situación del país está en abocarse y priorizar la educación. Insistió en la defensa de la vida desde su concepción, durante su desarrollo procurando el cuidado de los más vulnerables y hasta su término natural.

Además hubo espacio para referirse a la influencia y la relación con los medios de comunicación social, a la cuestión del cambio climático y la defensa del medio ambiente. 

Los obispos le manifestaron también su deseo y el de la mayoría del pueblo argentino, de que visitara el país. El Papa respondió que es también su deseo aunque la complejidad y variedad de su agenda -de alcance global- no lo hace posible por el momento.

El encuentro finalizó con una sentida bendición a los obispos, subrayando que por medio de ellos llega a cada comunidad diocesana y a todo el pueblo argentino.