La salud del Papa Francisco mostró una esperanzadora mejoría: según indicaron desde la Oficina de Prensa del Vaticano, Jorge Bergoglio pasó una noche tranquila, respira de forma autónoma, puede ingerir alimentos por sus propios medios y no ha desarrollado complicaciones cardíacas.

“El Papa tuvo una noche tranquila, se despertó y desayunó”, informó el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, en un comunicado. Y añadió: “Se ha levantado y se ha sentado en su sillón. Según se informa, su corazón está funcionando bien”.
Bruni precisó que “el Papa se mantiene de buen humor, e intercala los momentos de oración, lectura y descanso” desde que fue hospitalizado el pasado 14 de febrero.

Tras sufrir una bronquitis, Francisco tuvo una complicación y desarrolló una neumonía bilateral diagnosticada por el equipo médico del Policlínico Gemelli. “La infección polimicrobiana, surgida sobre un fondo de bronquiectasias y bronquitis asmática, que ha requerido el uso de antibioterapia con cortisona, hace más complejo el tratamiento terapéutico“, indicó el parte médico. En tanto, se prevé que la internación continúe y ya se cancelaron los compromisos programados para el Pontífice para el próximo fin de semana.
El profesor Andrea Ungar, especialista en geriatría de la Universidad de Florencia, explicó que este tipo de infección “pasó de un pulmón al otro por los bronquios” y puede derivar en una insuficiencia respiratoria, por lo que destacó la importancia de que Francisco se mantenga activo para evitar complicaciones.

Pese a su enfermedad, el papa recibió visitas el miércoles, entre ellas la de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien aseguró que lo encontró “alerta y receptivo” y que incluso bromeó durante el encuentro.
“No ha perdido su famoso sentido del humor”, declaró la mandataria tras compartir aproximadamente 20 minutos con el pontífice.
Mientras tanto, frente al hospital Gemelli, numerosos fieles han encendido velas con el rostro de Francisco como muestra de apoyo. La Iglesia católica ha instado a los creyentes de todo el mundo a unirse en oración por la recuperación del papa.
La hospitalización de Francisco, la cuarta en menos de cuatro años, ha reavivado el debate sobre su estado de salud, especialmente porque su ingreso se produce al inicio del Año Jubilar de la Iglesia católica, en 2025, que implica una intensa agenda de eventos en los que se espera su participación.
El papa ha enfrentado reiterados problemas de salud en los últimos años, como dolores en la rodilla que lo han obligado a desplazarse en silla de ruedas, cirugías abdominales y episodios de infecciones respiratorias. Pese a ello, ha mantenido un ritmo de trabajo elevado, aunque sus médicos le han recomendado moderar sus actividades.