Es la primera vez en la historia del radicalismo que rompe el bloque. La tradición política indica que la Presidencia la ocupa un hombre de máxima confianza del intendente. Que desde hoy no sería el caso. El debate
El concejal Claudio Figal pasó a la historia por ser el primer radical en romper el bloque desde el regreso de la democracia. Y ahora está más que nunca en la mira de la dirigencia porque se fue del oficialismo pero se quedó con el doble voto de la presidencia en el HCD.
Hay una tropa de dirigentes que busca adhesiones para impulsar al bloque de concejales para que pida la renuncia de Figal al cargo de la presidencia. Pero hay otro grupo que es más prudente que prefiere que las cosas sigan como están: con Figal manejando el HCD y su estructura institucional.
Mientras tanto, el intendente Miguel Fernández es contundente: “No tengo este tema en análisis por ahora”, dice. Es decir, no quiere echar más leña al fuego y, seguramente, quiere ver hasta dónde Figal marca diferencias en los temas clave de la gestión que pasan por el Deliberativo.
El tema en cuestión es que Figal, como presidente del Cuerpo, tiene doble voto en caso de empate en cualquier proyecto que se ponga a consideración. Y los más intransigentes ven a ese doble voto como una amenaza a la gobernabilidad de MF. Ven un doble voto negativo.
Pero para destituirlo del cargo, los oficialistas necesitan reunir una mayoría simple: 10 votos, que hoy no tienen. Para llegar a los 10 votos tiene que buscar aliados. En la actualidad tiene 7, contando a Marisol Basso que no se alió a los díscolos. Pero no todos cuentan 7 porque algunos aseguran que Basso no estaría dispuesta a votar en contra de Figal y que ante una definición de tal magnitud lo “bancaría”.
En la búsqueda de porotos para sumar, hay alternativas. Jordán tiene dos votos de su bloque y UNA suma otros dos de Angelini y Solimano. Pero tiene que negociar con los dos bloques por separado. En la urgencia, es más sencillo sería negociar con el bloque de Unidad Ciudadana que tiene 4. Así llega a los 10 que necesita.
Si Figal se va del cargo, asume el vicepresidente. Hoy el vicepresidente del HCD es Martín Sotullo Lanz, de Unidad Ciudadana, quien llegó con el voto del sector de Figal que rechazó la postulación del candidato de MF para ese cargo, Esteban Vidal.
En este caso, Sotullo Lanz claramente está en la oposición, pero ha demostrado saber llevar una relación constructiva con MF y, dicen, no tiene apetencias de ser candidato a intendente en 2019.
El tema está en debate y el microclima político habla solo de esta cuestión en estas horas.
Ante este escenario, los memoriosos traen al presente el único antecedente de un intendente que gobernó con un presidente del HCD de la oposición (descontando la gestión de Raúl Feito que llegó a tener 0 concejal propio). Fue entre 1989 y 1991 con Miguel Oscar Sánchez del Partido Justicialista en el HCD y Jorge Alberto Barracchia de la UCR como intendente. Fueron dos años de muy buen gobierno radical que le sirvieron al Gordo para revertir la mala imagen de los dos primeros años de gestión. Tanto fue así que logró la reelección como mandatario e inició el despegue de su reputación que con el tiempo trascendería Trenque Lauquen.