En un fallo ejemplar, el Tribunal Oral Criminal N° 1 de Trenque Lauquen condenó a la pena a 17 años de prisión de efectivo cumplimiento a Héctor Daniel González (53) por los delitos de “abuso sexual reiterado con acceso carnal agravado y corrupción de menores agravado” por atacar reiteradamente a un menor de 6 años, hijo de su pareja, aprovechando la relación de convivencia.
González, quien desde hace tiempo está radicado en la provincia de San Luis, fue detenido en las últimas horas por la policía puntana tras el pedido extendido por las autoridades judiciales de Trenque Lauquen, e ingresó a una unidad carcelaria del Servicio Penitenciario Bonaerense.

La sentencia, un fallo de 40 fojas, fue firmada por los jueces integrantes del TOC N° 1, Pedro Alejandro Gutiérrez, María Gabriela Martínez y Horacio Marcelo Centeno. El fiscal que investigó el caso, expuso el drama que acosó al menor y el daño físico y psicológico que sufrió, fue el titular del UFI N° 5, Manuel Iglesias.
Los hechos que se dieron por comprobados a lo largo del juicio y en base a testimonios y pruebas recolectados en la pesquisa, ocurrieron aproximadamente en el mes de octubre de 2012 cuando, aprovechando la convivencia y en circunstancias que la madre no estaba presente en la casa por distintos motivos, González en reiteradas oportunidades abusó sexualmente del menor utilizando el mismo “modus operandi”, incluso con acceso carnal.
Los acontecimientos ocurrieron a la par del deterioro de la relación de la pareja que incluso llegó al maltrato sufrido por la madre, y en un entorno de violencia física, verbal y psicológica.
El abusador mantenía amenazado al menor para que no contara nada tras las reiteradas intervenciones sexuales, y hasta llegó a decirle que podría “matar” a la madre y a su hermano mayor si narraba lo sucedido. Hasta que una madrugada, ya teniendo 9 años y tras la separación de la pareja, el menor despertó llorando y le contó a la madre los detalles de los ataques sexuales que había padecido.

La progenitora de inmediato radicó la denuncia, la fiscalía a cargo de Iglesias comenzó la investigación con la recolección de testimonios, y la víctima declaró en Cámara Gesell.
Por su parte, el acusado intentó desbaratar los hechos históricos y al declarar acusó a la familia de montar “una gran mentira” y dijo que nunca había estado “a cargo de los chicos”, incluso por acuerdo con su pareja. Además, se mostró “sorprendido” por la denuncia en su contra y acusó a la madre de la víctima de hacerlo para “vengarse” de él.
Sin embargo, una gran cantidad de testimonios dieron por tierra la versión del acusado, desmontaron sus falsedades, y los jueces aseguraron en el fallo: “Miente de manera descarada ejerciendo su derecho a hacerlo. Más no será condenado por mentiroso sino por abusador”.
En consecuencia, el TOC N° 1 dictó por unanimidad un veredicto condenatorio y aplicó una pena de 17 años de prisión de efectivo cumplimento por los delitos de “Abuso Sexual simple y abuso sexual con acceso carnal reiterados agravados ambos delitos por la relación de convivencia pre-existente y ser el encargado de la guarda todos en concurso real, los que su vez concurren de manera ideal con el delito de corrupción de menores agravado por mediar amenazas y por resultar el autor persona conviviente”. Ahora pasa sus días tras las rejas.