FE DE VIDA: BANCO POR BANCO, CÓMO HACER EL TRÁMITE PARA COBRAR LA JUBILACIÓN O PENSIÓN

La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) dispuso desde el 1º de marzo la obligatoriedad del trámite de supervivencia o fe de vida para el cobro de las jubilaciones y pensiones que, dependiendo de la entidad financiera a través de la que perciba el haber, puede hacerse de forma presencial, virtual o en forma automática, sin necesidad de trámites de ningún tipo. Mientras varias entidades del sector público dejaron de solicitar la fe de vida al empezar a cruzar sus datos con los del Registro Nacional de las Personas (Renaper), los bancos privados ofrecen distintas alternativas digitales.

La elección de boca de pago (entidad bancaria donde los jubilados y pensionados cobran su haber) es libre y el cambio puede realizarse en la oficina de Anses más cercana al domicilio.

A nivel general, las formas digitales más utilizadas para hacer el trámite de fe de vida son: hacer compras con la tarjeta de débito asociada a la cuenta bancaria donde se cobra el haber; poner la huella digital en los tótems o cajeros automáticos ubicados en los bancos; acercarse a una terminal de autoconsulta biométrica de Anses, o usar las aplicaciones móviles de las entidades bancarias.

CADA BANCO TIENE SU MÉTODO PARA EL TRÁMITE:
Macro: Permite renovar la fe de vida con un trámite online en este link, que sólo demanda tomarle una foto al frente y dorso del DNI y hacerse una selfie, ubicando la cara dentro del recuadro que se muestra en la pantalla del teléfono celular y hacer unos movimientos que se indican; aunque también se puede hacer si se usa la tarjeta de débito o crédito en compras en supermercados, farmacias, estaciones de servicio, restaurantes y comercios en general.

Galicia: Se puede acreditar fe de vida -que debe renovarse cada 35 días- con cualquier compra con tarjeta de crédito o débito asociada a la cuenta en la que se le acredita el haber farmacias y supermercados, a través de totems con huella digital, cobrando por ventanilla en cualquier sucursal del banco.

Santander: permite renovar la fe de vida con un trámite online en el que sólo hay que escanear el código QR que figura en pantalla, completar los datos y sacarse un foto; también se puede hacer realizando una compra con tu tarjeta de débito en cualquier comercio de manera presencial; en un cajero automático con lector de huella digital; o presentándose en las sucursales.

Patagonia: Brinda la opción de hacerlo ingresando a través de Patagonia eBank (t.ly/lJNd5) donde hay que introducir tu tipo y número de documento, el medio a través del que se quiere recibir el código de seguridad (e-mail o SMS), completar el código recibido mediante la vía elegida en el paso anterior, y generar un usuario y clave de acceso a los canales digitales, donde se puede completar el proceso.

Itaú: Da cuatro opciones para renovar la fe de vida: realizando un consumo con tarjeta de débito en cualquier comercio, presentando su DNI para validar su identidad; en cualquier sucursal bancaria, colocando la huella dactilar en el tótem biométrico de Anses o a una Unidad de Atención Integral (UDAI); presentándose el titular en cualquier sucursal de Itaú sin turno previo; que un tercero o apoderado con certificado gestionado en organismos habilitados se presente en el banco, acompañado por el DNI en original del titular del beneficio.

Credicoop: Ofrece hacer el trámite de supervivencia haciendo compras con tarjeta Cabal débito o crédito, también a través de MODO u otras billeteras virtuales, o con la utilización de terminales de identificación biométrica Anses.

BBVA: Da la opción de renovar la fe de vida con una extracción por ventanilla o presentación en tu sucursal con una renovación por tres meses; con la compra presencial con la tarjeta Visa Débito en comercios, con la biometría por totems de Anses en sucursales BBVA (renovación por tres meses), con la compra en el extranjero con la tarjeta Visa Débito, vinculada con la cuenta Anses (renovación por 45 días), o enviando la Fe de Vida a la sucursal de BBVA desde el extranjero, sin que supere el mes de antigüedad y debe estar legalizada en Cancillería (renovación por tres meses).