La fiscal que investiga el femicidio de Anita Aristimuño, Karina Talarico, reveló que “la hipótesis más firme desde el tercer día del hecho fue la de Mario Luis Pereyra”, sobre quien ahora pesa una prueba concluyente al ser cotejados los ADN de la escena del crimen y dar un 100% de compatibilidad.
“Además, hay otras pruebas e indicios que van cerrando el ‘iter criminis’. Hay cámaras tanto públicas como privadas que lo ubican en el lugar y a su vez, tuvimos acceso a la última comunicación en vida de Anita y a la hora en que se desconectaron los dispositivos, que los ubican ahí”, sostuvo la fiscal para ampliar la solidez de la pesquisa.

Un tema clave para la investigación es establecer el móvil del hecho, es decir los motivos que llevaron al acusado a cometer el crimen. Sobre este punto, Talarico aclaró que “no había ninguna relación entre Pereyra y Anita”, para luego señalar que “si bien necesito todavía sustentarlo con otra pericia criminalística que voy a mandar a hacer, en función del antecedente que tiene Pereyra sobre otro homicidio calificado de una mujer, creo que el género fue un factor importante para que se produzcan ambos crímenes”. Y detalló a continuación: “Las lesiones en el cuello y el modo de abordar a una mujer grande y sola, sorpresivamente, sin motivo ni discusión, me lleva a suponer que el género femenino es el móvil del hecho”.

Recordemos que Mario Luis Pereyra, de 40 años, estuvo 20 años preso por el crimen de una almacenera y que en 2022 fue beneficiado con una libertad condicional.
Sobre la prueba del caso Anita, la fiscal Talarico mencionó que “la pericia de ADN que habíamos pedido sobre Mario Luis Pereyra y los perfiles genéticos que fueron hallados en los elementos de sujeción que fueron utilizados para dar muerte a Anita. Los resultados arrojaron coincidencias, entre esos elementos cotejados estaban los utilizados para el amarre de las manos, en la mordaza, y alelos en el elástico que fue utilizado para darle muerte a la víctima”.

Para finalizar, la fiscal valoró el compromiso, el esfuerzo y la organización con la que pudieron articular las distintas fuerzas policiales y el equipo de la UFI Nº 4, destacando la labor de los agentes de policía, de la DDI de Trenque Lauquen y Pehuajó, y de la Policía Científica de Pehuajó.
“Cuando comenzamos la investigación teníamos otras líneas de investigación, pero fueron quedando aclaradas. Al tercer día de investigación, empezó a cobrar importancia la línea en relación a Pereyra por el testimonio de una persona y en función de eso, fue cobrando mayor dimensión. Cada vez íbamos encontrando más prueba en relación a Pereyra. La hipótesis más firme desde el tercer día del hecho de Anita fue la de Mario Luis Pereyra”, expresó Talarico.

La fiscal reforzó el concepto acerca del resultado del ADN: “Es contundente. El ADN de Pereyra estaba en los elementos de sujeción que dieron muerte a Ana María Aristimuño. No se puede explicar porque el ADN está en esos lugares si no es efectivamente para decir que fue el autor del homicidio. Para la Fiscalía no hay dudas, es algo certero. Además, hay otras pruebas e indicios que van cerrando el ‘iter criminis’. Hay cámaras tanto públicas como privadas que lo ubican en el lugar y a su vez, tuvimos acceso a la última comunicación en vida de Anita y a la hora en que se desconectaron los dispositivos, que los ubican ahí”.
“Pedimos la detención por homicidio calificado por alevosía, por este ataque sorpresivo a una víctima indefensa, mujer y que vivía sola, y a su vez por mediar violencia de género, el femicidio. La Jueza de Garantías hizo lugar a ese pedido y lo tiene detenido por esa calificación que tiene una pena de prisión perpetua. El homicidio por alevosía es prisión perpetua y el femicidio también, en este caso es un homicidio doblemente calificado por ambas figuras”, finalizó la fiscal Karina Talarico.
REPORTAJE REALIZADO EN FM DEL SOL DE PEHUAJÓ