Con emoción y alegría, y aprovechando el ratito de sol que iluminó y dio calor al día de ayer, se celebraron las fiestas patronales de la Virgen de Luján en la ciudad de Trenque Lauquen, en una ceremonia abierta a la comunidad donde se realizó una procesión en el contexto de la Capilla de Luján, una misa y luego un chocolate con tortas compartido por los presentes.
En Trenque Lauquen, son centenares los fieles y devotos de la Virgen de Luján, y cada año un grupo organiza la peregrinación que convoca a gran cantidad de personas de la ciudad y la región, siendo ya una tradición arraigada en la idiosincrasia local.
La Virgen de Luján, no solo es la patrona del pueblo argentino, sino que también es un símbolo de fe, esperanza y amor. Es la Madre protectora que acompaña cada paso, abraza nuestros dolores, escucha nuestras oraciones y nos guía en los momentos más difíciles.
Los fieles piden encontrar fortaleza, unión y paz bajo su mando, pidiendo por las familias y la patria.
