No se estableció conexión entre los dos hechos pero ocurrieron el sábado y domingo. También los agentes bomberiles debieron trabajar en la zona de Cuero de Zorro y en un terreno baldío del casco urbano
Los Bomberos Voluntarios trabajaron este fin de semana en cuatro alertas silenciosas en distintos horarios y dos de ellas podrían estar asociadas por el perfil del caso.

El sábado, a la 1:10 de la madrugada, y por una alerta de la Policía local, los agentes bomberiles concurrieron a la calle Rivadavia al 1100 donde se estaba quemando el contenido de un volquete. En el lugar trabajó el móvil 11 con dos bomberos a cargo de Cristian Urquizo.
Lo llamativo fue que en la noche siguiente, el domingo, hubo otro incendio en otro volquete, aunque este ubicado en la zona del microcentro, en calle Uruguay casi boulevard Villegas.
Mientras estos dos casos quedan sujetos a una investigación policial en función de si están conectados, los bomberos siguieron trabajando el sábado porque sobre las 6:30, se disparó una alerta para calle Glastein y Uriburu donde se estaba quemando un terreno baldío. Al lugar volvió a salir el móvil 11 con dos efectivos, esta vez a cargo de Daniel Pereda.
A las 16:35 del mismo sábado, el teléfono del cuartel central recibió un llamado para avisar que en cercanías de la laguna Cuero de Zorro se estaba incendiando un rastrojo de trigo. A ese foco ígneo concurrieron los móviles 21, 22 y 29 con 12 bomberos a cargo de Gustavo Carrillo trabajando por el lapso de dos horas.