Fueron identificados como vecinos de Carlos Casares, los que dañaron con grafitis con inscripciones mediante el uso de un aerosol una roca en cercanías del Dique Potrerillos, en la provincia de Mendoza, información que fuera difundida durante la semana por distintos medios del país.

Esto se halla totalmente prohibido por el Código Contravencional mendocino que sanciona las degradaciones ambientales no autorizadas en zonas protegidas de la montaña. Sus infractores se exponen a severos castigos, incluso a una multa que podría llegar a los 21 millones de pesos.
Un lugareño de la zona los filmó cuando terminaban de realizar los grafitis, el cual reaccionó con indignación, los increpó por el hecho, e hizo circular el video, donde se escucha a los turistas, ahora reconocidos como procedentes de Carlos Casares, ensayando como justificación que no sabían que eso no se podía hacer.

La justicia mendocina, según se destaca en diversas publicaciones, logró registrar a los turistas bonaerenses utilizando una técnica de identificación facial habitual para el esclarecimiento de delitos penales, más allá, de que algunos casarenses los reconocieron y acercaron sus nombres, los que se darán a publicidad al ser imputados por la justicia de la provincia cuyana.
Si bien en las redes, muchos los criticaron con dureza, otros los defendieron aludiendo que se trata de “gente buena, laburadora”, además de rescatar su pedido de perdón por la acción desarrollada. Inmediatamente, las autoridades provinciales, decidieron la limpieza del lugar.
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