La camioneta secuestrada tiene abolladuras y daños compatibles con una colisión con una moto. Expectativa por resolver el caso
La primera pericia que maneja la justicia de Trenque Lauquen realizada sobre la camioneta que fue secuestrada en Malvinas Argentinas (Córdoba) a un ex vecino de Treinta de Agosto revela datos que podrían esclarecer la muerte del ex futbolista Gastón Galeano, si finalmente coinciden con la información que está por venir de otros dos peritajes.
Así, la familia, los vecinos y la comunidad que ha marchado para que la causa no se duerma podrá saber cómo ocurrió el accidente que le quitó la vida a Gastón Galeano y quién fue el culpable, que lo atropelló y escapó el 27 de julio pasado.
El estudio que obra en el expediente judicial que maneja el fiscal Walter Vicente fue realizado por un perito que analizó el estado de la chapa y la pintura de la camioneta Ford Ranger color azul noche, patente HIK 403, (ver foto) secuestrada días atrás y que está en la mira para tratar de echar luz al caso.
El informe pericial detalla que el vehículo sufrió daños importantes en la puerta del lado izquierdo (el lado del conductor) con una notoria abolladura en la zona cercana al espejo retrovisor. Además, señala que el espejo retrovisor de ese lado ha sido cambiado y no es el original. Sin embargo, el vidrio podría ser el de fábrica porque tiene el código bin (número de chasis del vehículo) que es muy difícil reproducir. Es decir: el vidrio es el original pero la carcaza es otra.
La pericia indica que el lado derecho del paragolpe ha sido tocado y repintado en una de sus puntas. También el perito detectó una deformación en la parte delantera de la camioneta, en la zona cercana a la óptica. Justamente otro dato es que esa óptica ha sido cambiada.
El informe es concluyente: “las reparaciones han sido realizadas con masilla de mala calidad y tienen detalles”. Y sigue: “los arreglos han sido hechos en un taller que no tiene herramientas apropiadas”.
Pero el análisis va más allá y arriesga una hipótesis contundente: “en ese contexto, las deformaciones en el guardabarro indicarían que (la camioneta Ford Ranger) ha colisionado con algo, posiblemente con un camión dada la altura de las marcas”.
Los investigadores, todos coordinados por el fiscal Walter Vicente, creen que hay muchos datos que llevan a pensar que la camioneta ahora bajo custodia policial podría ser la que terminó atropellando a Gastón Galeano. Esta es la teoría: la camioneta en un intento por evitar chocar con el motociclista podría haber tratado de ir hacia su carril y fue ahí donde colisionó con el acoplado del camión, cuyos daños son compatibles.
De acuerdo con la fiscalía, esa tardecita del 27 de julio pasado en el acceso Padre Dutra de Treinta de Agosto, los hechos habrían sucedido de esta manera: la moto que conducía Gastón Galeano iba por el acceso en dirección a la ruta 33. La camioneta intentaba pasar a un camión (ambos iban en sentido contrario, es decir entrando a Treinta de Agosto). En un momento, la camioneta intenta pasar al camión, pero el camión estaba siendo sobrepasado por un micro. De este modo, pasa el micro y, cuando la camioneta llega a la altura de la lanza del acoplado, se cree se produjo la colisión entre la moto y la Ford Ranger.
Ahora, la fiscalía espera recibir otros estudios solicitados y hay varias medidas pendientes que podrían aclarar aún más el caso, sumando a lo que ya se ha hecho.
Por otro lado, y en forma paralela, avanza una investigación interna sobre la actuación de los efectivos policiales que estuvieron esa noche en el lugar del siniestro, y por eso las declaraciones de los agentes quedaron bajo sospecha.