GRACIAS A NUESTROS LECTORES Y SEGUIDORES POR UN 2021 DE CRECIMIENTO… Y A LA ESPERA DE UN 2022 DE PURAS BUENAS NOTICIAS

JANO era en la mitología romana el Dios de los finales y los nuevos comienzos. Poseía la capacidad de ver tanto el pasado como el futuro. Por eso aparece representado con dos caras mirando en sentidos opuestos: una hacia lo transitado y la otra en dirección a lo que está por venir.

Jano bien podría ser la imagen del calendario que expira y el albor del que llega. Hora de balances, análisis, autocrítica, expectativas, renovación de desafíos, y apuestas que nos propone el porvenir. Que hicimos, que haremos.

El molde de cada año no varía demasiado en cuanto a los acontecimientos que se suceden, sólo que hace casi dos años se introdujo una variante impensada, cuando el mundo fue presa de un virus devastador, que repercutió severamente en la Argentina, aún en estos días, en los que se desata una nueva ola, con el beneficio de que aparentemente conlleva derivaciones más benignas.

EN TRENQUE LAUQUEN, y a la luz de algunos desgraciados, pero evitables hechos, que tuvieran epicentro en ciertas conductas juveniles en estos últimos tiempos, marcan nuestra mayor preocupación, y sin duda, de la sociedad entera. QUE EL NUEVO AÑO los contenga en un entorno más amigable y de mayor concordia, y que comprendan que la juventud no es un pasaporte de eternidad si se la desafía alegremente, sin medir sus dolorosas secuelas.

UN AGRADECIMIENTO INFINITO a quienes nos acompañaron en la extensión de este 2021, y la renovación de nuestro COMPROMISO irrenunciable de seguir informándolos SIEMPRE en un 2022 que esperamos sea lleno de BUENAS NOTICIAS…

Con el ánimo puesto en el ineludible OPTIMISMO que debe presidir nuestras vidas en los tiempos que vendrán, no viene mal recordar al escritor uruguayo Mario Benedetti, y asociarnos a su invitación: “No te rindas, porque la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo…”.