GRAN LOGRO TRENQUELAUQUENSE: JUAN VARELA, GANADOR CON SU TROPILLA ENTABLADA EN EL FESTIVAL DE JESÚS MARÍA

El trenquelauquense Juan Alberto Varela no cabía de felicidad, luego que en la calurosa noche de este jueves fuera consagrado por el jurado, durante el desarrollo de la séptima jornada del Festival Nacional de Doma y Folklore, que se desarrolla en la ciudad cordobesa de Jesús María como el ganador en el rubro de tropilla entablada.

En diálogo con DataTrenque señaló que logró imponerse sobre otras 32 tropillas participantes, recibiendo como premio un cuchillo de plata que en su hoja luce la obtención del galardón, además de quedar inscripto su nombre dentro de la historia del emblemático festival que se desarrolla desde 1966, y es concurrido por entusiastas de la tradición de todo el país y el extranjero, que van mostrando con pancartas, a medida que son tomados por las cámaras televisivas, sus lugares de procedencia.

En el caso de Varela su tropilla estuvo integrada por una yegua madrina y once caballos machos, que siguen sin riendas a aquella por el sonido de un cencerro que porta en su pescuezo, y tintinea permanentemente. La yegua madrina, a su vez, es guiada por un jinete montado desde otro equino.

Los machos de la tropilla que Varela llevó desde Trenque Lauquen son cruzados con la raza criolla, de pelaje oscuro; overa la madrina, y overo colorado el caballo que montaba el trenquelauquense para guiar con destreza al conjunto. Para ser parte del festival, ya la suya había sido preseleccionada en otro encuentro criollo en la provincia de Sata Fé.

La elección por parte del jurado es muy detallista, ya que no sólo tiene en cuenta las características de los animales machos y la yegua madrina, sino el modo de montar del jinete, y su vestimenta, entre otros aspectos.

La tropilla entablada es una antigua habilidad criolla, ideada por el gaucho obligado por la soledad del desierto, que debía atravesarlo a caballo durante varios días. Entonces era fundamental tener reunida la tropilla al carecer de un corral que la contuviera y no se dispersara en la amplitud de la pampa.

Unos 25 mil espectadores reunidos en el clásico anfiteatro José Hernández, aplaudieron y celebraron la conquista alcanzada por el trenquelauquense en una noche que congrega a los más destacados conjuntos y músicos de todo el país, payadores, e invita a presenciar las jineteadas de caballos. Se trata de un auténtico homenaje a las tradiciones criollas, a través de la danza, música, vestimenta y degustación de gastronomía típica.