Karina Talarico egresó del “Comercial Nocturno” con mucho esfuerzo, intercalando las horas de lectura de apuntes con las horas dedicadas al trabajo y acomodando los horarios para cumplir con todo. En ese momento su sueño era estudiar la carrera de Ciencias Políticas pero la imposibilidad económica de estudiar fuera de la ciudad la obligó a cambiar de planes: “No me quedó otra que meterme en el Instituto y estudiar para maestra Inicial”, recordó.
Pero la ciudad creció y su posición como cabecera de Departamento Judicial generó las condiciones para el desembarco de la Extensión de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Y así llegó una nueva oportunidad. Talarico se inscribió en el grupo que conformaría la primera Promoción de Egresados, y lo hizo con quien fuera su pareja Juan Domingo Cicoria, fallecido prematuramente siendo un alto funcionario de la actual AFIP.
“La primera materia era historia -cuenta Karina- que mucho no me gustaba, así que me había asustado mucho. Cuando faltaban dos semanas para dar el primer examen le dije a Juan: Yo abandono; y él me contestó: No, si vos abandonás, yo también abandono”. Fue suficiente para darse fuerzas.
Con el título de abogada bajo el brazo, Karina soñaba con hacer la carrera judicial, y entre las opciones sentía que su pasión iba por el lado del Derecho Penal. Lo fue cumpliendo paso a paso, con una enorme responsabilidad, ejerciendo distintos roles en “la trinchera” de la Fiscalía, y con el reconocimiento pleno de sus pares. Quienes la conocen la describen como una funcionaria estudiosa, preparada, precisa en sus conceptos siempre, con una mirada siempre puesta en el lugar del otro, reconocida como una buena compañera, y respetuosa del rol de los demás.

Entre sus virtudes también figura la paciencia. Tanto que juró hoy 1° de diciembre un cargo que estaba pendiente de cubrir hacía 10 años en el Ministerio Público Fiscal de Trenque Lauquen.
Estará de ahora en más al mando de la UFI N° 4, que ocuparan anteriormente, entre otros, los fiscales Walter Vicente y Leandro Cortellezzi, y que atiende casos de Trenque Lauquen y Tres Lomas, de acuerdo al diseño de trabajo establecido por el Fiscal General Roberto Rubio.

Justamente Rubio fue quien, en el acto de jura de Talarico, tuvo un gesto sencillo pero profundamente emotivo al convocar a Juan Cicoria, el hijo de 15 años de Karina, a que estampara su rúbrica en el acta de designación. “La familia de un funcionario es también funcionario de alguna manera”, deslizó Rubio con sensibilidad y teniendo presente el esfuerzo y las horas que se le dedica a la función en este tipo de cargos. Esa frase fue asentida por la gran cantidad de presentes en el salón auditorio del Centro Cívico, que estuvo colmado para acompañar a Talarico.
Familiares, amigos, funcionarios judiciales, magistrados de juzgados, de la Cámara de Apelaciones y Garantías, del Tribunal Oral, la plana mayor de la Policía de Seguridad y de Investigaciones, colegas fiscales, representantes del Colegio de Magistrados y del Colegio de Abogados de Trenque Lauquen, abogados litigantes, el Secretario de Gobierno municipal Gustavo Marchabalo en representación del intendente, y el diputado provincial Valentín Miranda, entre otros, ocuparon casi por completo el auditorio del Centro Cívico para el acto donde Pamela González hizo las veces de maestra de ceremonia.

Talarico juró a las 12:00 y con la firma autorizada arrancó a meterse en el trabajo del día a día, absorbida por expedientes, carpetas y una apretada agenda de juicios, declaraciones y reuniones, acompañada por todo el equipo de la UFI 4. Es que desde hoy mismo está en turno.
“Mi objetivo será centrar mi preocupación en la protección de las víctimas, en el trabajo con ellas, en la búsqueda pruebas, en el acompañamiento y en facilitarles el acceso a la Justicia”, confesó momentos previos a la toma de posesión del cargo en un breve diálogo con el periodista Marcos Borrás del diario La Opinión.
“Me espera una gran tarea con mucho compromiso y respeto”.
Que así sea…