LA CÁMARA DE CASACIÓN PENAL DE PARANÁ CONFIRMÓ LA CONDENA CONTRA DOS EMPRESARIOS DE TRENQUE LAUQUEN POR ESTAFAR A PRODUCTORES DE MIEL

El caso tiene como implicados a Mónica Patricia García y Fernando López Durán, son los representantes de la firma Bee Witch. Fue en noviembre de 2018. Al confirmar también la Cámara morigeró el monto de la pena

justicia

La Cámara de Casación Penal de Paraná confirmó la condena contra dos empresarios de Trenque Lauquen por estafar a productores de miel de Entre Ríos en 2016, aunque hizo lugar a una leve reducción de las penas.

Mónica Patricia García y Fernando López Durán, son los representantes de la firma Bee Witch, que el 5 de noviembre de 2018 fueron condenados por la Justicia de Gualeguay por el delito de estafas reiteradas en perjuicio de 24 productores apícolas de Nogoyá.

La estafa consistió en librar 84 cheques diferidos y sin fondos. Sin conocer que la empresa estaba en quiebra, los productores entregaron más de 200 mil kilos de miel y nunca vieron un peso por el producto. La maniobra defraudatoria se calculó en cuatro millones de pesos de entonces.

García fue sentenciada a tres años de prisión de cumplimiento efectivo; y su socio a dos años y 8 meses de cárcel.

miel en barril

El Tribunal, conformado por los jueces Darío Crespo, Javier Cadenas y Dardo Tórtul, consideró que “ha quedado debidamente probado en lo sustancial que García y López Durán resultaron constitutivos de reiteradas maniobras defraudatorias consumadas por ambos imputados en perjuicio de 24 productores de miel de nuestra provincia, a quienes, con conocimiento previo y cierto de que no les cumplirían las condiciones acordadas, ocultando la real situación económica y financiera de la firma que representaban, aparentando una solvencia que ya no tenían, y librando cheques de pago diferido en cantidad significativa, por millonarios montos, que también sabían al tiempo de su emisión y entrega que a sus vencimientos no cumplirían, induciéndolos a error, logran a través de tales ardides y engaños, les entreguen importantes cantidades de la miel que producían, defraudando de este modo la confianza y el crédito que les otorgaran fruto de aquellas maniobras, todo lo cual aconteció en las fechas y en las circunstancias atribuidas”.

La sentencia fue apelada por los defensores de los acusados, Carlos Aurelio Arias y Andrés Arias, quienes enumeraron 14 motivos de agravios contra la resolución de primera instancia, a la que calificaron de arbitraria.

estafa bee witch

Al contestar el recurso, los fiscales Jorge Gamal Taleb y Rodrigo Molina pidieron que la sentencia sea confirmada, pero con una salvedad: que se morigere la pena en cinco meses para cada uno de los acusados puesto que comenzaron a reparar el daño provocado a los productores en el marco del concurso preventivo de la firma.

El 9 de diciembre de 2020, la Cámara de Casación Penal de Paraná, integrada por Marcela Badano, Marcela Davite y Hugo Perotti, rechazó los planteos defensivos, confirmó las condenas e hizo lugar a la reducción de las penas.

Según la resolución, a Mónica García le aplicaron una pena de dos años y siete meses de cárcel de cumplimiento efectivo. Se trata de una reducción de tres meses respecto de la sentencia inicial. Mientras que a López Durán le dieron dos años y tres meses de prisión, lo que significó una reducción de cinco meses.

RESOLUCIÓN DE CASACIÓN
El voto que confirmó las condenas estuvo a cargo de la jueza Marcela Badano, quien señaló que el Tribunal de primera instancia ponderó la dimensión total del daño. Indicó que la firma Bee Witch se fue de Entre Ríos sin pagar 230 mil kilos de miel, que son alrededor de 370 tambores con el producto; y que luego los productores se enteraron que las cuentas bancarias de la empresa estaban en rojo y por lo tanto no tenían fondos para abonarles. Poco tiempo después la empresa se presentó en concurso preventivo.

Tribunales de Gualeguay

“Los imputados sabían de sus dificultades financieras al tiempo de llevar a cabo las compras, al tiempo de conseguir la entrega de la miel, y entregar los cheques sabiendo que no serían abonados; su derrumbe era inminente, y eso es lo que ocultaron celosamente a los productores, antes de hacer una operación de mucha envergadura; así los hicieron caer en error mediante los libramientos a plazo, sabiendo que no habría forma de atenderlos”, entendió la jueza, coincidiendo con el fallo de primera instancia.

“Es absolutamente razonable, conforme las inferencias que realiza el juez, concluir que, al momento de contactar a los apicultores, de cerrar los tratos importantes y millonarios en tan corto tiempo, de hacerse con tantas toneladas de miel, los autores sabían del estado financiero en el que estaban, y que no afrontarían el pago. Así, está la prueba de que pagan con cheques que vencerían en el mismo mes en el que, luego, se presentan a reconocer un estado financiero desesperante, ante el juez de quiebras, estado que, reconocen, arrastraban desde el año anterior. Si, además, se agrega que luego de una profusa y confiada conversación, en las tratativas con los apicultores, a la primera alerta de incumplimiento lo que sigue, por parte de Mónica García, son evasivas y luego silencio, la conclusión de que su accionar era doloso es perfectamente compatible con las circunstancias analizadas”, completó.

Finalmente, hizo lugar al pedido de la Fiscalía de disminución de la pena para los imputados “en base a la reparación del daño” que comenzó a ejecutarse en septiembre de 2020 en el marco del concurso preventivo de la firma.

 

INFORMACIÓN Y FOTO DEL DIARIO “EL ARGENTINO” DE GUALEGUAYCHÚ, ENTRE RÍOS