LA INSENSATEZ DE DESTRUIR MONUMENTOS, COMO SI ASÍ SE QUISIERA BORRAR LA HISTORIA: LOS CASOS DE EVA PERÓN EN TRENQUE LAUQUEN Y BAYER EN RÍO GALLEGOS

*Escribe Hernán Sotullo

La insensatez nunca recoge cosechas ubérrimas. Aún en la disidencia, el pensamiento ajeno sólo merece respeto y tolerancia.

La destrucción del monumento a Bayer

En sentido contrario, el último despropósito se registró hace pocos días con la destrucción por parte de Vialidad del monumento erigido en homenaje al pensador Osvaldo Bayer, al ingreso a Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, con la hiriente excusa de que obstaculizaba para los automovilistas la visión de un camino. Doble desatino: derribar dañinamente una escultura, y suprimir la inspiración y el trabajo del artista autor de la obra.

El homenaje al escritor se referenciaba en el escenario donde su investigación que tituló “Los Vengadores de la Patagonia Trágica” narró con crudeza la lucha protagonizada por trabajadores rurales en huelga contra los dueños de inmensas estancias, entre 1920 y 1922, que peticionaban por el mejoramiento de sus salarios y condiciones laborales. La protesta fue ahogada en sangre por el Ejército nacional, contabilizándose unas 1500 muertes, entre asesinatos y fusilamientos, dentro del vasto grupo en conflicto.

Brandoni y Soriano. Escena de “La Patagonia rebelde”

El contenido de la obra devino en la admirable película “La Patagonia rebelde”, de la cual Bayer fue coguionista, y protagonizada en memorables interpretaciones por notorios actores como Luis Brandoni, Héctor Alterio, Pepe Soriano, Federico Luppi, y Osvaldo Terranova, entre otros.

La cinta fue estrenada en 1974, pero tras la muerte del general Perón fue censurada por el gobierno de su cónyuge Isabel, presionada por los mandos militares, y sólo pudo ser proyectada libremente en 1984 con el regreso de la democracia.

EXHIBICIÓN CLANDESTINA
Fui privilegiado espectador el film, un grupo de no más de 20 o 30 personas, en épocas de su prohibición. Se exhibió en el Teatro Español, que aún no estaba en manos del municipio, sino que era explotado por alguien que pretendió competir con el Cine Monumental, aún de propiedad a Aurelio Zurro. Este, de aceitados contactos con las empresas distribuidoras, le impidió a aquel desarrollar su proyecto, al no poder obtener películas de actualidad, capaces de entusiasmar al público.

Por eso, la experiencia fue breve, aunque suficiente para que en ese período pudiésemos ver, en silencio y sin publicidad previa, sólo con invitaciones de boca en boca, “La Patagonia rebelde”. Osvaldo Ros, que a sus preferencias teatrales unía las del buen cine, había obtenido (vaya a saber cómo) una copia. Hubo aplausos y vítores en algunas escenas que generaban los trabajadores, y un fecundo debate final.

EL BUSTO DE EVITA
Esta irracionalidad de tumbar monumentos se ha dado en todas partes del mundo, y Trenque Lauquen no fue ajena a ella. Caído Perón, en 1955, presenciamos, aún menores, desde la esquina del Banco Provincia, cuando un corpulento personaje, con el torso desnudo, y a golpes de maza, derribó el pedestal donde se hallaba el busto de Eva Perón, ubicado en la rambla de esa esquina.

Busto de Eva Perón

Por entonces, esa calle, que inicialmente fue Tucumán, llevaba su nombre, modificado en octubre del ’55 por el de Uruguay, como homenaje a la tierra natal del fundador de la ciudad, general Conrado Villegas.

Felizmente el busto íntegro fue rescatado, permaneció durante años en poder del ex intendente Jaime Ciglia, hasta su partida a Necochea, cuando lo entregó en custodia a las hermanas Zulema y Haydeé Ressia, que lo preservaron en su domicilio de Alem casi al 300, donde los fieles partidarios solían concurrir a venerarla, y hasta dos sacerdotes españoles que pasaron por Trenque Lauquen, oficiaron una misa.

Las hermanas Zulema y Haydeé Ressia

Como autocrítica, las hermanas Ressia solían repetir: “fuimos cobardes, todos mirando desde las esquinas sin hacer nada, deberíamos haber reaccionado, pero había mucho miedo por la furia del revanchismo”.

Con el advenimiento de la nueva aurora democrática de 1983, el busto de Eva Perón volvió a su sitio original, Villegas y Uruguay, donde nunca faltan flores y es centro de permanentes homenajes.

LA HISTORIA PERSISTE
Por más vehemencia que se ejerza es destruir monumentos, la historia seguirá su marcha y permanecerá. La piqueta jamás podrá borrarla.

El texto de Sarmiento, rumbo al exilio

Como escribiera Sarmiento, en francés, marchando desde San Juan hacia su exilio chileno, y rubricando la célebre máxima con un pequeño trozo de carbón, tal vez tomado del rescoldo de un fuego campero: “Bárbaros, las ideas no se matan”, expresado en su sintetizada traducción.