LA JUSTICIA DICTÓ LA PRISIÓN PREVENTIVA PARA EL SOSPECHOSO DE ABUSAR SEXUALMENTE DE UNA TRABAJADORA EN EL HOSPITAL Y EL CASO SE ENCAMINA AL JUICIO

La Justicia de Garantías de Trenque Lauquen convirtió en prisión preventiva la detención de Adolfo Ruben Rodríguez, de 49 años, acusado de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y lesiones leves por atacar a una empleada municipal de 36 años en un pasillo interno del Hospital.

De este modo, el acusado continuará alojado en la Comisaría de General Pinto.

Con este paso confirmado, la fiscalía ahora está en condiciones de cumplimentar los trámites formales para elevar la causa a juicio y posteriormente se determinará una fecha para ventilar el caso en un debate oral y público.

Además, entre los últimos pasos del expediente, la Justicia había ordenado que se disponga una pericia psiquiátrica “para determinar la sanidad mental” dado que quedó acreditado que el acusado padece una condición de base de esquizofrenia ya diagnosticada.

Las resoluciones fueron rubricadas por la magistrada, Anastasia Marqués, en el marco de una investigación llevada adelante por la UFI N° 4 a cargo de la fiscal Karina Talarico, la DDI de Trenque Lauquen, la Jefatura Departamental de Policía y la Comisaría de la Mujer y la Familia.

Rodríguez seguirá tras las rejas teniendo en cuenta que se somete a un proceso que tiene un delito con un reproche penal previsto de entre los 6 y 15 años de cárcel de efectivo cumplimiento.

En su momento, el Ministerio Público Fiscal fundamentó el pedido de detención en una serie de indicios y pruebas que derivaron en la ubicación y aprehensión del sindicado cuando circulaba en plena vía pública de la ciudad de Trenque Lauquen, en Tala y Colón.

Los investigadores consideraron por un lado las coincidencias y similitudes de las características físicas aportadas por la víctima con el agresor sexual y la persona aprehendida, teniendo en cuenta que fue abordada por la espalda y pudo observarlo de perfil. Y por el otro lado, las imágenes y registros que aportan las cámaras de seguridad internas del Hospital donde se advierte que el sindicado es la única persona que se veía circulando con esas características fisonómicas a la hora del ataque sexual, y lo ubican en la escena narrada y el relato consistente.

El detenido es un sujeto que al momento de la brutal agresión estaba internado en una sala común del Hospital Municipal, que tras cometer el ataque volvió a su habitación y que al día siguiente salió del nosocomio para tomar la determinación de cambiar su aspecto físico con un corte de cabello, según plantea la acusación.