El ferrocarril argentino cumplirá 170 años de existencia, a partir de que los primeros vagones tirados por La Porteña, una pequeña locomotora a vapor inglesa, cubriera un limitado tramo de sólo 10 kilómetros entre la Estación del Parque, donde hoy se levanta el imponente Teatro Colón de Buenos Aires hasta Estación La Floresta.

Fue el inicio del Ferrocarril Oeste, luego Sarmiento, que es el que pasa por Trenque Lauquen, y cuya primera formación arribó a nuestro andén en abril de1890.
Con el paso de los años se construyó, con el aporte de capitales mayoritariamente ingleses, una extraordinaria malla de rieles y durmientes que abarcaron toda la geografía del país, para modificar benéficamente toda la matriz productiva y social de las distintas regiones.
Sería ocioso reiterar todos los vaivenes de esta conocida historia, entre nacionalizaciones y privatizaciones, que terminaron de reducirlo en la actualidad a una condición decadente, de ineficiencia y envejecimiento. De una red de 47 mil kilómetros de vías, primera en Latinoamérica, sólo quedan operables unos 18 mil kilómetros.
Como muestra de esa situación declinante es imposible no mencionar aquella aciaga expresión del expresidente Carlos Menem: “Ramal que para, ramal que cierra”, cuya verdadera traducción sería “ramal que cierra, pueblo que muere”.
Hoy, esos lugares lucen sin vida, fantasmales, y abandonados por la mayoría de sus habitantes. Todo es silencio y soledad en sus entonces bulliciosos andenes, mientras quedaron infinidad de pueblos al arbitrio del desamparo.

Pero la lucha por recomponer el regreso del ferrocarril no cesa y se manifiesta de diversas maneras, como una muy original que adoptó un grupo de vecinos de Timote, un pueblo del distrito de Carlos Tejedor, que adquiriera notoriedad nacional en 1970, cuando en una estancia cercana fue asesinado por el movimiento Montoneros el expresidente de facto Pedro Eugenio Aramburu.
Esta vez, vuelve a cobrar visibilidad por un motivo menos trágico: el de exigir el regreso del ferrocarril, utilizando para ello un singular transporte que denominaron con ingenio “bicizorra”, que reúne la conjunción de la bicicleta y la zorra, como se denomina al pequeño rodado que se desplaza sobre las vías, llevando a los empleados ferroviarios hasta el lugar donde se requiere algún trabajo.

Para demostrar que las vías continúan en buenas condiciones de ser transitadas y que, por ello, no es imposible el regreso del tren, durante los primeros días de octubre se desplazaron con este curioso invento a pedal desde Timote hasta General Pico.
Bruno Rodríguez, el vecino que encabezó la movida, explicó que “Timote se fundó a la vera de la estación y siempre fue un pueblo ferroviario. Mi abuelo y mi bisabuelo eran ferroviarios y se jubilaron trabajando en el ferrocarril. A mediados de los años 90 yo viajaba en tren desde Timote a Pico para estudiar en la facultad, hasta que a fines de esa década privatizaron los ferrocarriles y en 2001 el tren dejó de pasar para siempre”.
Sostiene que las vías, aunque en desuso, siguen en pie “y si nosotros podemos realizar este recorrido, ¿por qué no puede volver a pasar el tren?”, se preguntó.

El trayecto, en dos jornadas, incluyó la salida de Timote hacia Carlos Tejedor, continuando por Santa Inés, Colonia Seré, Cerrito, América, San Mauricio, González Moreno, y Trebolares, para culminar en General Pico.
No debemos olvidar tampoco el reconocimiento, como parte de esta cruzada, a Silvia Reyes, una tenaz luchadora trenquelauquense empeñada fuertemente desde hace años por el regreso del ferrocarril de pasajeros, que aún no ha cesado, “siempre estamos al pie del cañón” nos confía.
Recuerda sus interminables viajes para reclamar ante distintas autoridades, incluso reuniendo a funcionarios de la región para que en delegación la acompañaran en la demanda de esta exigencia.

En octubre de 2014, tuvo un efímero éxito, al lograr que el tren de pasajeros regresara al andén local, ante la algarabía de la población que se dio cita para recibirlo. Lamentablemente fue apenas por seis meses, cuando volvió a suprimirse el servicio hasta la actualidad.