A los 86 años murió este viernes 19 en Buenos Aires, el actor Héctor “Cacho” Bidonde, que hace seis décadas residió en Trenque Lauquen desarrollando tareas como empleado administrativo en la empresa que construyó la ruta 33 en el tramo que une nuestra ciudad con Bahía Blanca. Era, entonces, un joven de veinteañero, al que lo aguardaba un exitoso porvenir.

Paralelamente se desempeñó como locutor de la naciente LU11 Radioemisora del Oeste e impartió, en el ámbito de la Biblioteca Rivadavia, clases de teatro a un grupo de aspirantes deseosos de crecer vocacionalmente en el mundo de las tablas.
Su experiencia fue breve extendiéndose de junio a octubre de 1962, según se relata en el libro recientemente presentado sobre la historia de esta entidad cultural, de la autoría de la profesora María Cristina Goires y del vicepresidente de la institución Carlos Carabelli.
En el acta que se refiere al suceso, Bidonde abandonó el dictado de las clases por “diferencias ideológicas con la institución, ya que se contraponen el pensamiento marxista y el del occidentalismo cristiano que sostiene la Biblioteca”, según reza el texto, mientras que la entidad lo atribuye a “razones ajenas a la Comisión Directiva”, como menciona más abajo, sin abundar en las mismas.
A Bidonde, además, se lo solía ver diariamente en la ya desaparecida confitería “Las Familias”, en la avenida Villegas, alrededor de las históricas mesas con cubierta de mármol, reunido con un grupo de jóvenes vecinos, que matizaban el consumo de varios pocillos de café en medio de intensos debates políticos.

Platense de nacimiento, Bidonde se iría de Trenque Lauquen, ya separado de su primera esposa, y con un pequeño hijo, y luego, en Buenos Aires desplegaría con el correr de los años una enorme y dilatada carrera, tanto en el teatro, el cine y la televisión.
Además, ejerció la docencia en la formación de actores, y sumó, entre otros de sus destacados alumnos a Fernán Mirás y Leonardo Sbaraglia. Precisamente, con éste último compartiría el reparto de “Puan”, su última película, exhibida hace unas semanas en el cine Barrio Alegre.
También se lo vio encarnar relevantes papeles en otros films como “La noche de los lápices”, y “No habrá más penas ni olvido”. En teatro hizo “Hamlet”,” Drácula”, y “El gran deschave”, mientras su trabajo televisivo incluye programas icónicos como “Gasoleros”,” Los simuladores” y” La Banda del Golden Rocket”.
Consecuente con sus ideas de izquierda, se volcó también a la militancia política, lo que le valió ser elegido en 2003 como legislador de la ciudad de Buenos Aires, con una campaña previa a la que le impuso un original eslogan, que aludía a su apodo y a su dedicación artística: “Un cacho de cultura”.