Pusieron una bandera recordando que está sin terminar hace 5 meses. Apareció anoche en la esquina del parque municipal y la terminal. Es anónimo. El municipio confirma que los trabajos están en la etapa final
El colector cloacal que pasa por la esquina del parque municipal de San Martín y Tomás Davis lleva varios meses en obra tras la rotura que puso en emergencia sanitaria a una tercera parte de las viviendas de la ciudad cabecera. En realidad, son 5 meses de acuerdo a una bandera que apareció colgada en la noche y que “celebra” el cumple mes de una obra que aún no concluye.
La rotura del colector acarreó molestias en el tránsito con calles cortadas en una zona de alto movimiento por abarcar a la Terminal de Ómnibus, el parque municipal, la escuela municipal de música y la Casa del Niño. Además, generó complicaciones de higiene por los trabajos de bombeo de agua para deprimir napas durante prácticamente todo el día.
El colector cloacal es uno de los caños madre del sistema y afecta a la zona sureste de la ciudad. El primer indicio de su falla fue un gran pozo que se hizo en la entrada del parque municipal, sobre la calle Tomas Davis. Luego, ese hundimiento del asfalto se convirtió en un enorme pozo y finalmente se determinó que esa era solo la punta del iceberg porque la tierra de desmoronó y se detectó una rotura en el caño troncal de la red cloacal.
En el inicio, se intentó una maniobra que no se pudo lograr dado que para resolver el problema del caño había que descender a una profundidad de 9 metros. Así se descartó que se pudiera resolver el problema con un “poncho” sobre la rotura. Por lo tanto, el área a cargo del sub secretario de Servicios Públicos, Adhemar Enrietti, resolvió hacer un by pass aéreo hasta definir la estrategia y encararla.

“Trabajamos con retroexcavadora a 8 ó 9 metros de profundidad y cedió toda la tierra. Por lo tanto, paramos y repensamos la obra hasta que surgió una idea de hacer un trabajo no tan abajo y con un valor de presupuesto menor al original monto de casi 2 millones de pesos”, dijo Adhemar Enrietti a DATATRENQUE.
Fue entonces que el municipio decidió hacer un recambio de 100 metros de cañería para lo cual tuvo que levantar el asfalto y establecer una cámara de bombeo en San Martín y Arrastúa. Al llegar allí los líquidos podrán seguir el recorrido por las tuberías de Tomás Davis por gravedad. “El trabajo de la cañería ya está terminado y falta que se complete el tiempo que lleva el fraguado del hormigón de la cámara de bombeo que son 28 días y que no podemos apurar para tener un material de buena calidad”, señaló Enrietti.
La cámara de bombeo, de 6 metros de profundidad con un diámetro de 2.20 metros, será de hormigón armado: “con los moldes, se hace la excavación, se hormigonea y se completa el trabajo”, describió el funcionario municipal. Y arriesgó: “hay tiempos que no podemos acelerar pero calculamos que en un mes más estará concluida la tarea”.
Al término de estos trabajos, los caños se taparán y ahí se abrirán las calles para que vuelva a circular el tránsito. En tanto, por protocolo, la calle pasará unos 2 meses sin asfalto hasta que se asiente la tierra y pueda realizarse la carpeta asfáltica nueva.