LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS MANTIENEN UN ESTRICTO PROTOCOLO DE HIGIENE Y DESINFECCIÓN

Están en apresto para las emergencias y realizan diariamente una exhaustiva limpieza de móviles, playa y vestuarios. Además, se chequea a diario todo el equipamiento. Recibieron barbijos donados por vecinas comprometidas

Los Bomberos Voluntarios de Trenque Lauquen incorporaron una serie de insumos necesarios para lograr la higiene y cuidado óptimos para los servicios que presta hacia la comunidad e inició un protocolo de desinfección de alta exigencia para mantener a resguardo a todos los agentes del Cuerpo Activo. Además, el cuartel recibió la donación de barbijos confeccionados por dos vecinas de la ciudad que colaboraron de manera solidaria y desinteresada.

“Se adquirieron rociadores para descontaminación, guantes y otros insumos de higiene como alcohol glicérico y otros productos de desinfección ya que cualquier intervención implicará un arduo proceso de descontaminación del personal, los equipos, los elementos de protección personal y los vehículos evitando de ésta manera trasladar el problema a otras personas”, comentaron los Bomberos en su perfil de Facebook.

Los agentes bomberiles están todos a resguardo en sus domicilios y en aislamiento social ya que se trata de un capital humano calificado y especializado. El protocolo interno incluye 4 guardias que se hacen de manera pasiva, con un cuartelero por turno que atiende el número de emergencias. 

De acuerdo al tipo de emergencia que “dispara” el cuartelero, se establece quiénes son los bomberos que actuarán de acuerdo a un organigrama ya diseñado, y quienes concurren al cuartel para actuar luego en la calle.

Además, “hay un protocolo de higiene y desinfección activa diario, donde los vehículos y equipos de rescate se revisan todos los días para que estén en óptimo funcionamiento”, explicó Cristian Urquizo, uno de los bomberos encargados de la tarea. Y agregó que “también se desinfecta la playa, los autobombas y los vestuarios luego de cada revisión”.

Urquizo recordó que por la tarea que desempeñan, los bomberos cuentan con equipos especiales como anteojos y barbijos con el nivel máximo de protección contra gases tóxicos, venenosos, virus y bacterias.

Mientras tanto, dos vecinas de la ciudad ofrecieron su trabajo y confeccionar un total de 90 barbijos descartables. Se trata de Alejandra Vicente (50 unidades), docente del Instituto Miguel Di Gerónimo y madre del concejal Francisco Recoulat, y de Estela Videla (40 unidades). Estos barbijos han sido dispuestos tras su esterilización en bolsitas individuales que servirán además para su descarte.