Luto en la música trenquelauquense al fallecer en la plenitud de su vida, a los 46 años, la cantante María Ester García, a quien todos reconocían con afecto como “Marichi”. Sus restos eran despedidos esta mañana en el cementerio local.

Volcada esencialmente al folklore, alimentada desde su cuna familiar, de honda raigambre telúrica, también incursionó con igual talento en otros registros musicales como el pop latino, el bolero, el tango y el rock nacional, especialmente atraídas por las melodías de Fito Páez y Charly García.
Con la misma pasión, dedicó otra parte de su tiempo a la gastronomía, siendo reconocida como una excelente chef con experiencias adquiridas en el restorán del Gato Dumas cuando se instaló hace unos años en Petrolauquen, sobre la ruta 5, y posteriormente con Martiniano Molina, que heredó dicha franquicia.
En ese aspecto fue auxiliar docente como cocinera en las escuelas de la ciudad para alimentar con sus platos a miles de niños. Precisamente, hace un tiempo, había solicitado licencia alejándose de Trenque Lauquen para proseguir en ese ámbito culinario al recibir una propuesta laboral en San Martín de los Andes.
Aquí fue cofundadora del conjunto “Da Capo”, cantó para la agrupación de Guitarras Trenquelauquenses, dirigida por Martín Díaz, al tiempo de participar con su voz en la Banda Luis Perego, más allá de sus actuaciones individuales en distintos escenarios de la ciudad y la región.

Su amigo, el músico Orlando Moro la calificó como “pujante, una topadora” y sobre todo destacó su rol solidario, participando gratuitamente de cualquier evento de ayuda en el que era necesaria su colaboración. “Siempre decía que sí, antes de que le pusieran fecha a la presentación”, remarcó Moro, uno de los artistas que más la acompañó en su trayectoria musical, truncada por una grave e inesperada enfermedad, sobre la que la ciencia nada pudo hacer.
Casada, y madre de 4 hijos, “Marichi”, deja una huella imborrable, como destacada cancionista, exquisita chef, altruista vocación solidaria, y persona de bien.