Las matinés del Cine del club Barrio Alegre suelen concentrar un enorme interés de la población menor. Sobre todo, cuando la película que se exhibe viene precedida de una atracción mayor por el personaje central del film, cuyas historias son determinantes para cautivar a los más chicos.
Esto ocurrió este último fin de semana con la exhibición del dibujo animado “Kung- Fu Panda 4”, una saga que, por supuesto, reunió otras tres anteriores, y que ya fueron parte de la cartelera del cine local tiempo atrás.
La predilección de los pequeños se vio reflejado en las largas colas que se formaron para poder adquirir la entrada, poco antes del inicio de la función, y la respuesta, al final de ella fue contundente, ya que la película recibió sonoros aplausos de aprobación, por lo que el club decidió reiterarla en las matinés del próximo fin de semana.

Según las cifras que contabiliza la institución durante las jornadas del sábado y domingo, la concurrencia redondeó los mil espectadores, y para evitar en sus próximas exhibiciones que la gente repita las extensas filas de espera, la entidad reitera el consejo de comprar la entrada con anticipación. Señala que tiene una sola boca de expendio, y que además el trámite suele hacerse más lento por el mayor uso de las billeteras virtuales, lo que demora la entrega del ticket.
LAS DE “CONVOY”
Las matinés del cine, incluso muchos antes de que fuera dueño el club Barrio Alegre, y se denominara “Monumental”, propiedad de Aurelio Zurro, fueron altamente exitosas, claro que, con otro tipo de películas, las llamadas de “convoy”, o “western”, que reflejaban las distintas vicisitudes que atravesaba el oeste norteamericano con variados argumentos donde se lucía tanto el “bueno” de John Wayne como el “malo” de Lee Van Cleef.
“Cintas”, como se las denominaba, donde los pistoleros se batían en duelos o furiosos intercambios de disparos o enfrentamientos con los “sioux” y otros indígenas que poblaban la región. Diligencias y peleas en el “salloon” eran parte de aquella vieja escenografía.

“El Zorro” era también de las infaltables, y generalmente se exhibían en episodios, por lo que la ansiedad de los chicos se prolongaba a través de varios domingos.
Todo cambió. Hoy los más chicos tienen otros héroes, y aquellos amantes del oso panda tendrán una nueva ocasión de verlo en las funciones de la matiné del próximo fin de semana.