MURIÓ CARLITOS MIRANDA, UNO DE LOS SÍMBOLOS DE LA BOHEMIA BOLICHERA

El pasado 14 de septiembre, a los 81 años, falleció en Pehuajó, donde se había radicado hace unos años, Juan Carlos “Carlitos” Miranda, un militante de la bohemia bolichera, que transcurrió casi toda su existencia en nuestra ciudad.

Músico “orejero” y cantor, se gastó las yemas de los dedos de sus manos rasgueando las cuerdas de su guitarra, sin sutilezas, ni academicismos, pero despertando siempre la emoción al escucharlo, la mayor recompensa válida para un intérprete.

Como solista o acompañando a otros cantores, redondeó una pintoresca personalidad, siendo parte del paisaje bolichero del “Quique”, “La Enramada” o cualquiera de los tantos que se diseminaban en la geografía de la ciudad, aunque tampoco desdeñaba otros escenarios más coquetos, como sus presentaciones en el Teatro Español o en la popular “Música en la Estación”.

No hacía distingos. Todos eran propicios para prolongar la noche, hasta que el sol despuntara, o como sintetiza el tango poéticamente, “cuando la luna serena, los bañara con su luz de plata”. Entre amigos, y la compañía ineludible de algún vaso de vino como para entibiar los acordes guitarreros.

Carlitos ha dejado en su recuerdo algunas valiosas grabaciones dispersas que mezclan esencialmente tango, folklore, y ritmos camperos. Como apuntó Edmundo Rivero “los cantores somos pájaros, y cada uno en su rama”. Desde esa rama, Carlitos Miranda no seguirá entonando sus melodías, y aporreando su vihuela.