
Identificó a “Fuimos”, música de José Dames y letra de Homero Manzi, como su tango preferido. Así lo expresaba en Trenque Lauquen en la noche del domingo 23 de mayo de 1999 en el Teatro Español, en su única actuación aquí, el cantor Ricardo “Chiqui” Pereyra, que acaba de fallecer en Buenos Aires, a los 74 años, a raíz de las graves heridas sufridas en su cerebro tras sufrir una caída en la escalera de su domicilio.
No obstante su hondo amor por el dos por cuatro, manifestó, desde el escenario que, en sus inicios, en su natal General Roca (Río Negro) su gusto estuvo en el folklore, pero al escuchar “Fuimos” viró hacia el tango “ahí me enamoré de él, y me entregué para siempre; esa letra tiene unas metáforas inigualables”.

“Mi espejo fue Julio Sosa” admitió, anticipándose que siempre se lo comparaba con él uruguayo por tener un registro de voz casi calcado. Se declaró fanático hincha de River, que su sueño hubiera sido cantar en la orquesta de Aníbal Troilo, y trazó el deseo de ser evocado tras su muerte, que llegaría 26 años después de su presentación en el Teatro Español: “Debería regir para todos: es el profesionalismo, y así me gustaría que me recordaran”.