En la mañana de hoy fueron inhumados en el cementerio local los restos del periodista Raúl Ricardo Soberón. El “Tigre”, tal su apodo popular, falleció el domingo a los 80 años.
Fue esencialmente una de las conocidas voces de la radio, donde se desempeñó con habitualidad, especialmente en LU11, y en su última etapa en la frecuencia de la 100.5, la radio de Etchepare, propiedad del periodista y locutor Ruben Omar Etchepare.

Esporádicamente también lo escucharon los altoparlantes callejeros, como una de los conductores en la animación de los corsos trenquelauquenses, a los que contagió con su su fervor para darles un aire más entusiasta a esas celebraciones callejeras.
En ése ámbito urbano también se lo recuerda por las transmisiones de las maratones de Reyes, y primordialmente envuelto en la anécdota cuando en una de sus ediciones, anunció que la punteaba sorpresivamente el querido atleta local Julio “Felpo” Toledo, por sobre las grandes figuras que integraban el lote de elite.
La aclamación del público duró unos minutos, acallada luego cuando las autoridades de la competencia reportaron que había hecho un desvío para acortar el recorrido, y finalmente fue descalificado. Pero el relato de Soberón, ignorante de los que había sucedido, fue realmente épico.
Nada le era ajeno, desde desempeñarse como movilero, cubrir una conferencia de prensa, realizar entrevistas, o emitir su comentario dentro de un estudio radial. Divertido, ocurrente, entrador, de sencillo pero entretenido lenguaje, Soberón también deja una querida marca dentro del periodismo local. Imposible olvidar tampoco su última etapa en LU 11 donde además de informar y “vender” comerciales, tenía un divertido y “picante” segmento de chistes y cuentos junto a “Martincito”, encarnado por su compinche y también locutor Alberto “Beto” Garabito.
foto del DIARIO LA OPINIÓN